Nuevas pistas para acabar con el cáncer

  • Científicos de la Hispalense y Cabimer dan un paso más en la comprensión de la mutación de los cromosomas

Miembros del equipo de investigación que dirige Andrés Aguilera, el primero por la derecha de la imagen, de pie. Miembros del equipo de investigación que dirige Andrés Aguilera, el primero por la derecha de la imagen, de pie.

Miembros del equipo de investigación que dirige Andrés Aguilera, el primero por la derecha de la imagen, de pie. / m. g.

La inestabilidad genómica, una patología celular que se caracteriza por la mutación o reordenaciones de los cromosomas a una velocidad más elevada de lo normal, es el principal factor de riesgo en el desarrollo de tumores en el ser humano. Entender cómo, dónde, cuándo y por qué se producen estas mutaciones en el ADN de los cromosomas es uno de los grandes objetivos de la comunidad científica a nivel mundial. En esta línea, un grupo de investigadores de la Universidad de Sevilla y del Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), dirigido por el catedrático Andrés Aguilera, ha publicado un estudio en el que señalan un nuevo elemento implicado en la inestabilidad genómica, la cromatina, que podrá utilizarse en un futuro como diana de nuevos fármacos antitumorales.

"El ADN es el portador de la información genética, de los genes. Es el libro donde están todos los mensajes (genes) que han de traducirse para dar lugar a las proteínas. Cada gen determina una proteína. Digamos que es donde está escrito lo que vamos a ser cada uno de nosotros, y eso lo determinan las diferentes proteínas que constituyen las células y tejidos de nuestros organismos", explica el catedrático de Genética Andrés Aguilera, que lleva más de 30 años investigando sobre la inestabilidad del genoma. "La traducción de esos mensajes, de cada gen, no se produce directamente en el ADN. Cada gen se transcribe primero en una molécula de ARN, que es la portadora del mensaje hasta el lugar en el que se traduce para que se fabriquen las proteínas", aclara el profesor. Una vez que cumple su misión, el ARN sale del núcleo de la célula.

El equipo cuenta con una financiación de dos millones de euros de la Comisión Europea

"Nuestro trabajo ha permitido identificar que una de las causas de la inestabilidad genética ocurre cuando el ARN, en vez de separarse del ADN, se queda enganchado a él, formando un híbrido ADN-ARN, que produce un cambio en la cromatina que da lugar a roturas cromosómicas. Estas roturas son las responsables de que haya más inestabilidad, es decir, más mutaciones y reordenaciones cromosómicas", señala Aguilera. "Si somos capaces de comprobar que esta anomalía no se da en células sanas, podremos plantearnos explorar estas estructuras como posibles dianas de nuevos fármacos antitumorales".

Las mutaciones que producen inestabilidad genética pueden tenerse de nacimiento. En este caso, se trataría de una enfermedad hereditaria, genética o una propensión hereditaria a tener una enfermedad como el cáncer. Pero también pueden adquirirse a lo largo de la vida.

El trabajo es parte de las tesis doctorales de Desiré García-Pichardo y Juan Carlos Martínez Cañas, codirigidas por Ana García-Rondón y Belén Gómez-González, entre otros autores, y se enmarca dentro del proyecto europeo de investigación ERC Advanced, dirigido por Aguilera para profundizar en el conocimiento de la inestabilidad genética producida por híbridos de ADN-ARN. Este proyecto comenzó en 2015, finalizará a finales de 2020 y está financiado con más de dos millones de euros de la Comisión Europea.

El equipo de Aguilera, formado por 23 investigadores, trabaja ahora en identificar el mayor número posible de genes que controlan los híbridos de ADN-ARN y las modificaciones de cromatina asociadas, además de analizar la presencia de mutaciones en los genes, con el objetivo de entender el mecanismo que da lugar a la inestabilidad. Este grupo trabaja además en otros proyectos del Ministerio de Economía y Competitividad, la Asociación Española Contra el Cáncer, de Pharma Mar. S.A, y de la Worldwide Cancer Research (Asociación de Investigación del Cáncer de Reino Unido).

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