Pasión de Aznalcázar en Mataró

  • Investigador histórico y escritorEste apasionado de la historia y patrimonio de Aznalcázar, autor de un libro sobre el torero Cara Ancha, tuvo ayer el honor de pronunciar el pregón del Rocío de Mataró, aunque fuera sin su gran amigo, Monchi

Ayer, Diego habló a muchos de los emigrantes andaluces de la Hermandad del Rocío de Mataró de lo que significa mantener, lejos de su tierra, unas raíces como lo hacen las veinte hermandades que participan en el Rocío Catalán y de que soñaran con él hacer un día "el Rocío nuestro". Le escuchaba gente de su pueblo, Aznalcázar, que lleva más de cuarenta años en Cataluña -posiblemente, la familia del jugador NBA, Juan Carlos Navarro- aunque no su gran amigo Monchi, quien ya le presentara en el pregón de La Carolina, pero que esta vez no pudo acompañarle porque se encontraba en Argentina buscando refuerzos para el Sevilla F.C. Una amistad que ganó a Diego para "la causa sevillista, como yo he convertido a Monchi en rociero". Habló en Mataró de esa pasión por su tierra que en Aznalcázar ya conocen por una labor que le llevó a investigar en la historia de su pueblo, editar la revista Los Cuadernos de Aznalcázar (junto al monitor de Cultura José Pedro García), ser presidente de la Asociación de Amigos del Patrimonio de Aznalcázar, que acaba de conseguir la declaración de la iglesia del pueblo, "una joya del mudéjar sevillano", como Bien de Interés Cultural, o escribir un libro sobre José Sánchez del Campo Cara Ancha, un torero del siglo XIX que fue "un gran benefactor" que logró para Aznalcázar el alumbrado eléctrico, gracias a su amistad con la condesa de París.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios