Pasión por el mar y la viña para el cliente

  • Enólogo del restaurante TribecaMientras se dedicaba a su gran pasión, la pesca, estudió enología y ahora combina ambas como enólogo y responsable de compras del restaurante Tribeca, en el que ha montado una magnífica bodega con las mejores referencias mundiales

Cuando terminó sus estudios como ingeniero técnico agrícola, Eduardo se marchó a Chipiona con la intención de buscar una oportunidad en alguno de los numerosos invernaderos de la zona, pero descubrió que mucho más que el campo le atraía la mar, y sobre todo la pesca, por lo que pasó dos años y medio montando en un barco mientras estudiaba enología. Esta afición, en la que se convirtió en todo un experto, le ha servido luego, gracias a su conocimiento y contactos en las lonjas de la costa de Cádiz, en su puesto como responsable de compras del restaurante Tribeca (C/Chaves Nogales, 3), en el que trabaja con sus hermanos. Allí, además de una cocina y servicio excelentes, ofrece también a los clientes la posibilidad de disfrutar de una bodega con más de 300 referencias, entre ellas todas las denominaciones de origen española y las mejores de todo el mundo, desde Petrus o Chateau Lafitte de Francia al Penfold Grande de Australia o el Opus One del Valle de Napa. Cuenta, explica Eduardo, con un gran número de "vinos de guarda", que alcanzarán su grado óptimo en los años venideros, por lo que las instalación está perfectamente acondicionada para que los vinos maduren correctamente en botella. Y un salón especial en el que reputados enólogos o el propio Eduardo ofrecerán a los clientes la posibilidad de disfrutar de catas comentadas.

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