Pena de cárcel a los vendedores de carnés de conducir y multas a los 63 compradores

  • El funcionario de la Jefatura de Tráfico de Sevilla inculpado y "cerebro" de la red canjeaba permisos de conducir militares o extranjeros y los vendía por hasta 6.000 euros.

La sección tercera de la Audiencia de Sevilla ha condenado a penas de un año y cinco meses de cárcel y una multa de 10.180 euros a los cinco vendedores de carnés de conducir falsos por los delitos de cohecho y falsedad y a una multa de 540 euros a los 63 compradores.

Las penas fueron impuestas a los acusados después de que se llegara a un acuerdo entre las partes que evitó la celebración del juicio y permitió la rebaja de las penas que se solicitaban para los imputados, porque la Fiscalía aceptó la atenuante "muy cualificada" de dilaciones indebidas en el caso.

De esta forma, los cinco vendedores, uno de ellos, M.E.O.M., funcionario de la Jefatura de Tráfico de Sevilla, han aceptado por el delito de cohecho una pena de un año de prisión, cuatro años de inhabilitación y 10.000 euros de multa, y por el delito de falsedad en documento oficial una pena de 5 meses y 8 días de cárcel así como una multa de 180 euros.

En cualquier caso, ninguno de los condenados tendrá que ir a la cárcel porque las penas de prisión impuestas son inferiores a los dos años.

Los compradores de carnés, por su parte, aceptaron una pena de tres meses de prisión sustituibles por una multa de seis meses pagadera con dos euros diarios, y una multa de tres meses con una cuota diaria de otros dos euros.

El fiscal también ha apreciado, respecto al funcionario, la atenuante de que la falsedad en documento oficial "ha de entenderse cometido por particular", según ha resaltado a los periodistas su abogado, Simón Fernández.

Antes del juicio, la Fiscalía solicitaba una condena de hasta 10 años de cárcel y multas de 202.880 euros en el caso de los vendedores, y de un año y 9 meses de cárcel y una multa de 720 euros para los compradores.

Tras el acuerdo, cada acusado ha entrado en la sala de la vista oral acompañado de su abogado para firmar la conformidad a la que habían llegado previamente los letrados, y la mayoría de ellos han afirmado a los periodistas que actualmente carecen de carné.

Los permisos falsos fueron vendidos entre los años 1996 y 2000 a precios que oscilaron entre los 900 y los 3.900 euros, aunque uno de ellos aseguró hoy que había pagado hasta 6.000 euros y que accedió a ello porque era analfabeto.

El funcionario de Tráfico está considerado el "cerebro" de la red de venta de carnés falsos y los cuatro intermediarios que trabajaban con él son personas que solían desarrollar gestiones en esa oficina y eran las encargadas de captar potenciales compradores.

El procedimiento ideado consistía en el canje de permisos de conducir militares o extranjeros, para lo cual M.E.O.M. se valía de su acceso a los funcionarios que manejaban las terminales de ordenadores, a los que pasaba un documento falso con un "garabato de visado".

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