El asesinato de Marta

La Policía imputa al hermano de Miguel Carcaño por homicidio

  • El único condenado en el caso dice por primera vez que fue Javier Delgado quien mató a la adolescente en su casa de León XIII.

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Miguel Carcaño ha inculpado por primera vez a su hermano, Francisco Javier Delgado Moreno, en el crimen de Marta del Castillo. Lo hizo en una declaración voluntaria a los agentes del Grupo de Menores (Grume) de la Policía Nacional. Fue en ese momento cuando el único condenado por la muerte de la adolescente aseguró que el cuerpo de Marta del Castillo había sido enterrado en una finca de La Rinconada. Carcaño ha sido excarcelado hasta en dos ocasiones para indicar a la Policía la posible ubicación de los restos, aunque la búsqueda ha resultado por ahora infructuosa.

En esta declaración, Carcaño habría asegurado a los policías que quien mató a Marta del Castillo fue su hermano, Francisco Javier Delgado, aunque por el momento no han trascendido detalles de cómo se produjo la muerte, que en versiones anteriores Carcaño siempre había afirmado que tuvo lugar tras recibir Marta varios golpes con un cenicero. Este nuevo cambio de versión llevó a los agentes del Grume a citar a Delgado, que habría comparecido en la Jefatura de Policía el pasado jueves 11 de abril, si bien el hermano del hasta ahora considerado asesino confeso se habría acogido a su derecho a no declarar, según fuentes de la investigación consultadas por este periódico. Esta citación se habría hecho en calidad de imputado y habría sido asistido por su abogado defensor, José Manuel Carrión, al habérsele atribuido ahora por la Policía la presunta autoría del homicidio de la joven desaparecida el 24 de enero de 2009.

La Policía ha elaborado ya un atestado con todas las actuaciones, tanto la nueva declaración de Carcaño y la búsqueda en La Rinconada como la citación como imputado de su hermano. Este documento ha sido remitido al juez de Instrucción 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, que debe decidir ahora qué hace con estas nuevas revelaciones, todo ello en el marco de la pieza separada que lleva abierta desde que este magistrado dictó el auto de procesamiento con la exclusiva finalidad de encontrar el cuerpo de la joven.

Javier Delgado fue absuelto de los delitos de encubrimiento y amenazas por los que fue enjuiciado en relación con la desaparición de Marta del Castillo, en una sentencia que el Tribunal Supremo declaró firme en febrero pasado. Según fuentes jurídicas, el hecho de que el hermano de Carcaño ya haya sido juzgado no impide que ahora vuelva a ser investigado, dado que se trata de un delito distinto. Se sentó en el banquillo de los acusados bajo los cargos de encubrimiento y amenazas, por la supuesta intimidación dirigida al Cuco para que no revelase nada, y ahora podría ser acusado del delito de homicidio al considerársele el autor material de la muerte de la menor, siempre que el juez diese credibilidad a la séptima declaración de Miguel Carcaño. No se trataría en este supuesto de la figura judicial conocida como cosa juzgada, por lo que legalmente podría ser de nuevo enjuiciado puesto que, hasta ahora, nunca había sido acusado del delito de homicidio.

El hecho de que Miguel Carcaño esté cumpliendo ya la condena por este mismo delito y con una sentencia declarada firme tampoco sería inconveniente, dado que sería factible una revisión de la sentencia, que incluso está recurrida ante el Tribunal Constitucional por la familia de Marta del Castillo.

En los últimos meses, el único condenado por el asesinato ha sido excarcelado dos veces de la prisión de Morón de la Frontera para señalar a la Policía el lugar en el que presuntamente habría sido arrojado el cadáver de Marta del Castillo. El juez de Instrucción 4 de Sevilla, que mantiene abierta una pieza separada con la única finalidad de buscar el cuerpo de la joven, autorizó las dos salidas de prisión. Las dos excarcelaciones se produjeron los días 3 de octubre de 2012 y 2 de abril de 2013. La primera salida se produjo antes de la declaración oficial de Carcaño ante los agentes del Grume y la segunda después.

Sin embargo, en ninguna de las dos ocasiones las pistas facilitadas por el asesino confeso han contribuido a hallar ningún indicio que ayude a encontrar los restos de la adolescente. Las dos salidas de prisión fueron sólo por espacio de unas horas y siempre bajo custodia de la Policía Nacional. Las nuevas labores de búsqueda del cuerpo se han desarrollado con el máximo sigilo, lo que ha evitado que se conociera hasta ahora y que incluso trascendieran las salidas de Carcaño del centro penitenciario.

Los investigadores otorgan cierta credibilidad en este caso a este relato del asesino, a pesar de sus continuos cambios de versión, por cuanto el joven no tendría ya nada que perder, una vez que su sentencia ha sido declarada firme y deberá permanecer en prisión hasta el 8 de mayo de 2030, según la liquidación de la condena que ha efectuado la Audiencia de Sevilla. Además, La Rinconada podría ser un municipio fácil al que llegar desde la vivienda de León XIII en la que se cometió el crimen, ya que hay muy pocos kilómetros entre la casa y la carretera que sale de Sevilla hacia esta localidad del área metropolitana. El trayecto es, además, casi en línea recta y en un sábado por la noche, con menos tráfico que un día laborable, se tardarían escasos minutos en llegar.

Esta nueva hipótesis de trabajo parte de la colaboración del propio Miguel Carcaño, que lleva ya cuatro años en prisión y cuya sentencia por el asesinato de la joven fue confirmada en febrero pasado por el Tribunal Supremo. Esta resolución agravó incluso su condena inicial de 20 años por el asesinato con otro año y tres meses de cárcel, al considerar los magistrados a Carcaño autor de un delito contra la integridad moral por haber aumentado el sufrimiento de la familia, al haber variado "de forma caprichosa y contumaz su versión de los hechos", según dijo entonces la sentencia del Alto Tribunal.

Miguel Carcaño ha dado hasta seis versiones distintas de los hechos y ha variado en distintas ocasiones el lugar donde se deshizo del cuerpo de Marta, una conducta que para el Tribunal Supremo excede el legítimo ejercicio del derecho de defensa, puesto que le "bastaba con guardar silencio o negarse a contestar", en lugar de haber ofrecido los supuestos escenarios del río Guadalquivir, el vertedero de Montemarta-Cónica, en Alcalá de Guadaíra, o la zanja de Camas próxima a la casa de su novia como posibles lugares en los que ocultar el cadáver.

Desde que se cometió el asesinato de Marta del Castillo, hace ya más de cuatro años, la Policía ha buscado el cadáver de la adolescente en más de un centenar de lugares, algunos de ellos ubicados en las provincias de Cádiz y Huelva y otros en la provincia de Sevilla pero muy distantes de la capital, según constaba en uno de los informes remitidos por la Policía al juzgado en febrero de 2012 y en el que los investigadores desaconsejaban la búsqueda que se llevó a cabo en las inmediaciones de la Ruta del Agua, en Camas.

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