Primer paso para vender el edificio de la Gavidia para un uso comercial exclusivo

  • El Ayuntamiento inicia el cambio del PGOU que desbloqueará la operación, que ya anunció el anterior gobierno de Monteseirín

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El Ayuntamiento dio ayer el primer paso para iniciar una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) necesaria para permitir la venta del edificio de la antigua Jefatura de la Policía Nacional de la Gavidia para usos comerciales al 100%. El objetivo es, por un lado, conseguir un importante beneficio económico, en un momento en el que las arcas municipales están vacías, y dinamizar el entorno con la apertura de nuevos negocios que generen más empleo y riqueza.

Con este argumento, el equipo de gobierno del popular Juan Ignacio Zoido dio ayer la orden a la Gerencia de Urbanismo para iniciar los trámites necesarios para dicho cambio en el plan y desbloquear la enajenación de este inmueble, en un estado de deterioro cada día más grave. Hasta ahora, este enclave de la céntrica Plaza de la Concordia está catalogado en el PGOU como suelo de interés público y social. Así aparecía ya en el Plan General de 1987. Bajo este título es imposible autorizar una actividad comercial en el edificio si no se combina con otros usos. El cambio ahora previsto permitirá que el 100% del inmueble albergue este uso. En un principio el Ayuntamiento sólo había autorizado actividades comerciales en un 20% del edificio pero, dadas las dificultades para enajenar el inmueble, tasado en 12 millones de euros, se optó por este otro criterio.

Esta modificación ya estaba prevista en el anterior mandato. El entonces alcalde, el socialsita Alfredo Sánchez Monteseirín, anunció a bombo y platillo el pasado mes de marzo que habían hallado inversores privados para la enajenación de la antigua comisaría e incluso detalló la operación que incluía ya el cambio en el PGOU. Éste fue el tercer intento de vender el edificio del gobierno de PSOE e IU, pues en los dos anteriores el concurso se declaró desierto por falta de ofertas. No obstante, para facilitar la operación, el concurso anunciado por Monteseirín contemplaba la posibilidad de pagar una parte con una permuta de inmuebles o solares en el casco histórico, siempre que se aportaran los mismos metros cuadrados. Y todo esto se vendió a la opinión pública como un paso firme y prácticamente cerrado, pero la verdad es que Monteseirín dejó la Alcaldía sin haber redactado los pliegos del concurso siquiera.

Nada más llegar a la Alcaldía, Zoido anunció que estudiaría soluciones para una situación heredada que ya calificó como "muy complicada" y, de entrada, aceptó combinar el uso comercial y el social en el edificio que, además, está protegido porque se trata de uno de los primeros ejemplos de arquitectura racionalista en la capital andaluza. No obstante, hasta ahora, cinco meses después, el equipo de gobierno municipal no ha querido pronunciarse sobre el asunto.

La baja estimación terciaria dada por el Ayuntamiento hasta ahora a este edificio de la Gavidia -sólo el 20% era para uso comercial- no había ayudado a captar posibles compradores, ante el temor de que la operación no fuese rentable. El edificio se tasó en 2005 en 12 millones, una cifra que se consideró sobrevalorada en ese momento. Dos años antes, sin embargo, el Ministerio del Interior peritó en 17 millones de euros la vieja comisaría dando por hecho su recalificación, supuesto que no se ha puesto sobre la mesa hasta estos momentos.

De hecho, hasta hace poco no había habido interés por parte de grupos empresariales de peso. Más recientemente, la firma británica Primark, que ultima la compra de la sede del Banco de Andalucía de la Avenida de la Constitución, preguntó por la posibilidad de asentarse en la antigua comisaría. La opción elegida por Primark también requiere de un cambio del PGOU, pues la firma necesitaría 750 metros cuadrados más de explotación comercial de los permitidos en estos momentos en dicho inmueble y confía en que Urbanismo le dé cobertura legal a la operación, cifrada en más de 30 millones de euros.

El Ayuntamiento necesita liquidez en estos momentos. Así, en la junta de gobierno de ayer también de ordenó a la Gerencia a descalificar otro inmueble municipal, las oficinas de la calle Pajaritos donde se sitúa el registro, que también saldrán a la venta.

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