La Raza reclamará que el fin de la concesión se extienda a 2022

  • El Ayuntamiento señala que percibe 200 euros por el alquiler. La empresa eleva a 1.500 euros el pago por diferentes conceptos.

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Los responsables de La Raza presentarán un recurso de reposición contra la resolución municipal que declara la caducidad de la concesión administrativa derivada de este arrendamiento. El pasado 2 de mayo expiró la última prórroga del arrendamiento suscrito en 1972 entre el Ayuntamiento como titular, y José Rodríguez Cala como fundador del negocio, un acuerdo que se ha ido prorrogando desde entonces y al que se han subrogado sus descendientes. Los propietarios del negocio piden que se reconozca esta concesión hasta que, al menos, finalice el plazo de los 50 años desde que se inició el contrato, que sería en 2022. Alertan del grave perjuicio para los 400 empleados del grupo y avisan de un posible litigio por la vía Contenciosa.

La extinción del contrato de renta antigua del restaurante La Raza, en el Parque de María Luisa, conllevaría que con la nueva concesión el Ayuntamiento ingresaría una cantidad muy superior a los 200 euros que, aproximadamente, percibe actualmente por el alquiler. Pedro Sánchez Cuerda, director del Grupo La Raza y presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla, aseguró a este periódico que el Ayuntamiento no les ha dado una solución como sí ha hecho con la mayoría de los establecimientos que tenían contratos de renta antigua, y además sostuvo que cada mes ingresan al Ayuntamiento una cantidad muy superior, próxima a los 1.500 euros, que engloba el alquiler y otros conceptos como la tasa de ocupación: "Claro que hemos propuesto actualizar la renta. Por supuesto que sí, pero no han querido. El resto también pagaba una renta baja y cuando han hecho los contratos nuevos se habrá pactado una adecuada". Sánchez-Cuerda lamentó que en el caso de La Raza no se haya actuado igual: "Si hubiéramos seguido con el alquiler ya tendríamos una nueva renta. Esperábamos que nos dieran la misma solución que a los otros 39".

En el caso de La Raza, el informe municipal concluyó que se trataba de una concesión administrativa, y no un alquiler, al recaer sobre un bien de dominio público. "No nos negamos a cambiar a una concesión, con un plazo y una cuantía. Ya dijimos en el año 1985 que nos adaptaran la renta a las circunstancias de ese momento. Pedimos un canon y un plazo adaptado".

El director del grupo expuso que, aunque en 1985 el Ayuntamiento emprendió una revisión de oficio de este arrendamiento al entender que el espacio del restaurante es un bien de dominio público y por su naturaleza no cabía un arrendamiento convencional, con la idea de convertir el contrato de alquiler en "una concesión administrativa", el procedimiento fue "archivado" y el contrato de arrendamiento "se mantuvo", por lo que los directivos de La Raza interpretaban que el mismo "era correcto". 

"Las consecuencias de ese error no pueden recaer ahora exclusivamente sobre el titular del contrato de arrendamiento", reivindicó. Antes del día 18 se formalizará un recurso de reposición ante el Ayuntamiento, contra la resolución que declara la caducidad de la concesión administrativa derivada del contrato inicial de arrendamiento. En dicho recurso, redactado por el prestigioso catedrático Alfonso Pérez Moreno, la empresa pedirá la suspensión de la resolución y alegando que allá por 1972 las concesiones administrativas "se daban por 50 años", se reclamará aplicar como mínimo dicho plazo o el actual de 75 años y que esta concesión expire como muy pronto en 2022. En ese momento, según el empresario, sí sería pertinente que la concesión administrativa del espacio del restaurante saliese a concurso y, "sin lugar a dudas nos presentaríamos".

Sánchez-Cuerda quiso transmitir tranquilidad a los clientes que tienen reservados eventos hasta 2018: "Se van a realizar". Y agradeció las innumerables muestras de apoyo recibidas por parte de personas e instituciones de todo tipo para que La Raza no se cierre: "Aún estamos a tiempo. Hay fórmulas legales para salvar La Raza, que es una seña de identidad de la ciudad. No queremos favores. Sólo justicia y legalidad". 

Espadas recalca que la concesión es "improrrogable jurídicamente"

El alcalde, Juan Espadas, advirtió ayer que "la ley está para cumplirla" y recordó que la concesión al restaurante La Raza en un espacio del parque de María Luisa es "improrrogable jurídicamente". El Ayuntamiento prevé que tanto este espacio, por el que actualmente se paga un alquiler de 200 euros al ser de renta antigua, como el del Bar Citroen, en la misma situación que el anterior, continúen con el mismo uso, por lo que quienes rigen estos negocios actualmente podrán presentar sus propuestas para optar a una nueva concesión.  "No es que nos haya dado por ellos, no es una excepción, es que hay que aplicar la regla general", insistió, dejando claro que se ha intentado explorar estos meses otra solución jurídica, pero "todos los informes municipales han llegado a la misma conclusión y es que es imposible prorrogar una concesión completamente caducada".  Por ello, el Ayuntamiento va a concluir el expediente y dar los plazos de recursos para que la jurisdicción contenciosa "le dé o le quite la razón a los inquilinos". Si finalmente el Contencioso da la razón al Ayuntamiento, se volvería a licitar para que hubiera un nuevo concesionario "que pague lo que corresponde por el espacio". Espadas aseguró que el uso de los inmuebles seguiría siendo hostelero y que los actuales inquilinos se podrían presentar al concurso.

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