Regadíos para el Sahara

  • El proyecto de cooperación de la Hispalense pretende favorecer la autonomía de los saharauis y aumentar su productividad

La Universidad de Sevilla, en colaboración con Sustenta y la Asociación de Ayuda al Pueblo Saharaui (Sadicum), lleva desde 2007 inmersa en el proyecto Renovables para el Sahara para aumentar la productividad de los huertos en el Sahara, fundamentales para un pueblo castigado por las hambrunas y también por la escasez de agua, de luz eléctrica y las complicadas condiciones climatológicas.

Pese a ser una población que ha sufrido situaciones de injusticia, su carácter alegre hace que quieran salir adelante y poner todo de su parte para conseguirlo. "Son auténticos leones del desierto", comenta Jesús Martínez, investigador de la Universidad de Sevilla.

El objetivo primordial del proyecto es la sostenibilidad, "aprender a usar de una forma coherente los recursos de la zona, y, dentro de ellos, los energéticos". Jesús señala que la idea es enseñar a los propios saharauis a construir los molinos, y que de una vez por toda se sientan suficientes y autónomos, que no dependan de la ayuda internacional. "No damos el pez, ni siquiera damos la caña, sino que enseñamos a construir la caña".

El agua es un bien fundamental y el pueblo saharaui está muy concienciado con esta realidad. Cada persona dispone de 10 litros diarios para su uso personal. O sea que, con las altas temperaturas, no pueden despilfarrar ni una gota.

El nuevo método de construcción de los molinos permitirá mejorar los sistemas de bombeo de agua que son esenciales. Debido a las altas temperaturas y al alto contenido en sal de las aguas, se crean precipitados salinos que taponan los tubos de regadío y hacen perder las cosechas.

Se alimentan fundamentalmente a base de arroz y patata, pero apenas disponen de vitaminas. Los huertos son básicos, ya que añaden a su alimentación un complemento y podrán cultivar zanahorias, tomates, cebollas o calabacines.

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