Santa María la Blanca cerró al culto por una grieta "preocupante"

  • Tras cerrar el Domingo de Resurrección, y pese al compromiso de Arzobispado y Junta, no han comenzado las obras de restauración

Una grieta en el muro que separa el presbiterio de la capilla que se encuentra a su izquierda fue la causa por la cual Santa María la Blanca cerró al culto el pasado Domingo de Resurrección.

Según indicó el párroco del histórico templo a este periódico, Manuel Mateo, la decisión se tomó cuando, después de una visita de los arquitectos, entre los que se encontraba Óscar Gil Delgado, se comprobó el estado "preocupante" de la grieta y, para garantizar la seguridad de feligreses y visitantes, se decidió el cierre definitivo del templo a la espera de las obras de restauración que acometerán próximamente la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y el Arzobispado de Sevilla.

Pese a que en los últimos tiempos se ha especulado con que el cierre del templo edificado sobre una antigua sinagoga se debía a una medida de presión para el inicio de las obras o, simplemente, a la inminencia de las mismas, Manuel Mateo dejó claro a este periódico que se debía a una medida preventiva.

El sacerdote, que también atiende la parroquia de San Nicolás de Bari, indicó que desconoce por completo la fecha del inicio de las obras prometidas por Iglesia y Junta. "He llamado en numerosas ocasiones a Bernardo Bueno para pedir una entrevista y analizar la situación de la iglesia, pero hasta ahora ha sido imposible hablar con él", asegura Manuel Mateo.

Como se recordará, tras más de seis años de denuncias sobre el estado lamentable en el que se encuentra el templo (que ha puesto en peligro uno de los conjuntos de yeserías barrocas más importantes de España), el Arzobispado y la Junta de Andalucía decidieron firmar un convenio de colaboración para la restauración de las cubiertas, actualmente muy dañadas, lo que provoca continuas filtraciones de agua que atacan el rico patrimonio del templo.

Pese a que el anuncio se produjo el pasado julio y se aseguró que los trabajos comenzarían el pasado otoño, hasta la fecha no se ha realizado ninguna labor en Santa María la Blanca. El templo ha tenido que soportar uno de los inviernos más lluviosos de la historia reciente de Sevilla sin ninguna medida de protección. Santa María la Blanca guarda el conjunto de yeserías realizado en el siglo XVII por los hermanos Pedro y Miguel Borja, cuyos dibujos, al parecer, fueron realizados por Pedro Roldán. El diseño se compone de tallos, hojas, moldurones, querubines, ángeles y cabezas humanas... Todo creando un dibujo muy tupido que nos remite al barroco andaluz más extremo.

Sin embargo, la aparición de la grieta en el muro que separa el presbiterio de una capilla a su izquierda ha hecho que el problema de las cubiertas "pase a ser secundario", según afirma el propio párroco Manuel Mateo.

El 80% de la restauración de las cubiertas, que están presupuestadas en 823.018 euros , lo pagará la Junta de Andalucía, mientras que la Diócesis sólo aportará el 20% restante. La duración aproximada de las obras es de diez meses.

El pasado Domingo de Resurrección, ante esta situación de peligrosidad, se trasladó a la vecina parroquia San Nicolás de Bari la imagen de la Virgen de las Nieves, con gran devoción en esta zona de Sevilla.

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