Comisión de investigación

Serrano reconoce favores a la Guardia Civil para construir un parque infantil

  • El concejal del PP puso en contacto a Fitonovo con la Comandancia de Montequinto, ya que "como un español más, sentía que tenía que hacerle un favor".

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Fitonovo instaló un parque infantil en la Comandancia de Montequinto de la Guardia Civil, una obra de 150.000 euros que realizó gratis y sin que mediara concurso público, a pesar de estar realizada en terrenos públicos adscritos al Ministerio del Interior. "Como un español más sentía que tenía que hacerle un favor a la Guardia Civil". La frase corresponde a Gregorio Serrano, que ayer compareció ante la comisión de investigación del caso Fitonovo.

La empresa benefició a la Benemérita con un parque infantil para que los niños de los agentes jugaran en columpios remozados entre 2011 y 2012. ¿Cómo llegó Fitonovo a trabajar de manera altruista para el Instituto Armado? A través del Ayuntamiento de Sevilla. "Se me encendió una bombilla. Quería ayudar a la Guardia Civil en ese pequeño favor y les puse en contacto uno con otro". Los hechos trascendieron hace dos años y medio, cuando el dueño de Fitonovo declaró en el juzgado. Como la transcripción de su declaración excluyó este relato, José Antonio González Baró trasladó los hechos a la Audiencia en un recurso: "El único contacto que tuve con algún político o funcionario antes del macrocontrato de 2012 (...) fue a instancias (...) del entonces teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, don Gregorio Serrano y del general o autoridad que aparentemente mandaba en dicho cuartel de Montequinto".

El relato del ex delegado de Empleo es el que sigue: poco después de llegar los populares a la Alcaldía, en junio de 2011, el dueño de Fitonovo le solicitó por correo electrónico una reunión para mostrarle varios proyectos para la ciudad por un importe que superaba los 50 millones de euros. Se trataba de construir dos aparcamientos y una piscina junto al puente de Chapina. Serrano detalló a González Baró que para lograr su adjudicación tenían que salir a concurso publico. Se comprometió a entregar las memorias técnicas de las iniciativas a las competentes delegaciones. 

Según el concejal, le indicó que había estado en el cuartel de la Guardia Civil en Montequinto en un acto oficial unos días antes y que, como había visto un pequeño terreno de albero que hacía falta que fuera transformado con césped para los niños, le dijo que tenía allí un potencial cliente y que se acercara a ver qué podía hacer. Una tarde de julio acompañó al empresario a visitar el acuartelamiento, donde inspeccionaron "el terrenito" junto a varios mandos de la Guardia Civil. La visita finalizó en el bar de cuartel tomando "una cervecita". 

 El dueño de Fitonovo desveló en el juzgado que accedió a construir la infraestructura "para congraciarse con el nuevo equipo de gobierno" dirigido por Juan Ignacio Zoido. "Me pidieron (Serrano y el general) en un almuerzo que tuvo lugar dentro del propio cuartel que construyera un parque infantil para los familiares de los guardias que allí viven, a lo que accedí, sin que existiera ni concurso ni licitación alguna, coste que nunca fue abonado ni por la Guardia Civil ni por el Ayuntamiento de Sevilla". La Guardia Civil relató que "en ningún momento contactamos con ninguna empresa. Se contactó con el Ayuntamiento y el Ayuntamiento solicitó la historia. El Ayuntamiento envió a los técnicos de la empresa, que observaron el estado del parque y un día vinieron para la rehabilitación de un parque infantil ya existente".

Para finalizar con el relato, Serrano señaló que desconoce qué ocurrió con el parque infantil, "si se hizo el trabajo o si lo cobró por 150.000 euros". Tras admitir que su tarea como concejal "no era ir por los cuarteles" y que su actuación "no fue ortodoxa", defendió que "sentía que tenía que echar una mano". Fue más allá: "No es la primera vez que en España se le hace un favor a este cuerpo tan querido en todos los municipios. Al tiempo me he dado cuenta de que los favores hay que pensárselos dos veces antes de hacerlos".

El nombre del ex director del área de Medio Ambiente bajo el mandato de Zoido salió a la palestra. "Joaquín Peña fue un compañero durante muchos años, es buen amigo mío. Lo contratamos porque es una persona seria, responsable y honorable". La Audiencia Nacional considera que, con motivo del macroconcurso de 48 millones de euros para el mantenimiento de las zonas verdes de la ciudad, el ex concejal del Partido Popular indicó de forma "expresa" a su subordinado, el jefe de servicio de Parques y Jardines Francisco Amores, "que favoreciera a la entidad Albaba, de la cual era administrador su amigo personal Carlos Alfonso Lozano".

Serrano no fue el único político que hizo acto de presencia en el Salón Colón. El socialista Alfonso Mir, concejal entre 2007 y 2011, señaló que "jamás" se entrevistó con los directivos de Fitonovo y que ninguno de ellos son socios ni han pisado su caseta de Feria. Sobre la contratación de Amores, Maximiliano Vílchez explicó que "había sido jefe de servicio con antelación, contaba con un currículum muy bueno y estaba especializado en Parques y Jardines". El delegado de Urbanismo y Medio Ambiente con Zoido expuso que le llamó la atención que un año antes de la llegada de los populares al gobierno municipal se habían adjudicado diez contratos a Fitonovo. Lolo Silva expuso que, aunque fue concejal de Deportes con Izquierda Unida, los contratos adjudicados a la empresa corresponden a un periodo anterior a su etapa en el Consistorio. El último en comparecer fue Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que sostuvo que "el PSOE no se ha financiado a través de Fitonovo" y que tiene un "buen concepto" de Manuel Gómez Lobo, uno de los principales imputados.

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