Episodios sevillanos del siglo XX

Símbolos de la avenida de la Constitución

  • ENTREGAS PUBLICADAS 21 y 28 de octubre; 4, 11, 18 y 25 de noviembre; 2, 9, 16, 23 y 30 de diciembre de 2007. 6, 13, 20 y 27 de enero; 3 de febrero de 2008. De ayer a hoy: la Ciudad del siglo XXI (XVI)La actual avenida ha tenido los siguientes nombres: Génova, Cánovas del Castillo, Libertad, José Antonio Primo de Rivera, Gradas, Punta del Diamante, Catedral, Gran Capitán, Reina Mercedes, Libertad y Queipo de LlanoEn 1974, el alcalde Juan Fernández Rodríguez, con el apoyo de Florentino Pérez Embid, salvó in extremis el edificio regionalista del cine Coliseo España (José y Aurelio Gómez Millán), que estaba condenado a la piqueta

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DESDE la Reconquista hasta 1980, la actual avenida de la Constitución ha tenido los siguientes nombres, en el tramo primero, hasta la esquina de las calles Alemanes y García de Vinuesa: Desde el siglo XIII, Génova; desde 1897, Cánovas del Castillo; desde 1931, Libertad; desde 1936, José Antonio Primo de Rivera, hasta 1980. El segundo tramo, desde la esquina antes citada hasta la Puerta de Jerez, se llamó Gradas desde el siglo XIII; durante parte de la primera mitad del siglo XIX, estuvo identificada como Punta del Diamante; en 1868, se rotuló de Catedral; desde 1877, de Gran Capitán; de Reina Mercedes, desde 1917, aun antes de abrirse la avenida; de Libertad desde 1931 hasta 1936; de Queipo de Llano desde 1936 hasta 1980.

Estos nombres de la avenida han tenido que ver con las decisiones políticas municipales, pero también con el trazado urbano diverso del enclave en distintas épocas desde el Arquillo a la plaza de Puerta de Jerez. Constituyen el mejor ejemplo de cómo la evolución urbana de la zona estuvo parada en el tiempo, al menos desde 1771 hasta 1927-1929, cuando, por fin, se hicieron los ensanches previstos desde mediado el siglo XIX. Desde 1863 hasta 1906, todos los proyectos fueron irrealizables. Hasta 1907-1912, en los primeros casos, y 1927-1929 en los restantes, no hubo una auténtica avenida entre el Ayuntamiento y la Puerta de Jerez, a su vez liberada de edificios en su mayor parte, con motivo de las obras anexas de la Exposición Iberoamericana de 1929.

Según Antonio Collantes de Terán Sánchez, Josefina Cruz Villalón, Rogelio Reyes Cano, Víctor Pérez Escolano y Salvador Rodríguez Becerra (Diccionario histórico de las calles de Sevilla, Ayuntamiento de Sevilla y Junta de Andalucía, 1993), "el carácter arquitectónico de la principal apertura interior de la avenida está vinculado al regionalismo predominante en los años en que se impulsa su construcción. El interés del primer tramo, la antigua calle Génova, se centra en la acera de los pares, donde han permanecido muchas de las obras llevadas a cabo entre 1912 y 1917, con prolongación, en algún caso, hasta 1922, por arquitectos significativos del citado regionalismo, como Aníbal González y José Espiau. La acera opuesta se lleva a cabo posteriormente. La primera e importantísima operación fue la construcción del Banco de España, tras la demolición de la casa con soportales que cubría el frente meridional de la plaza de San Francisco. Obra juvenil del arquitecto Antonio Illanes del Río, vencedor en el concurso celebrado en 1918, es un ejemplo poco común en Sevilla de monumentalismo clasicista realizado entre 1925 y 1928. Otros bancos privados como el Central (1952), obra de Vicente Traver, levantarían mucho después sus edificios en dicha acera".

Por su parte, Alberto Villar Movellán (Introducción a la arquitectura regionalista, el modelo sevillano (Universidad de Córdoba, 1978), ofrece un listado de los edificios regionalistas supervivientes hasta 1975, en la avenida de la Constitución.

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