Solidaridad en sus múltiples formas

  • La Fundación Prodean ayuda a niños, ancianos, discapacitados, mujeres o incluso en el Tercer Mundol fundación prodean C/Felipe II, nº 32, 10º. puerta 3. 41013 Sevilla. Teléfono: 954 233 502. Fax: 954 624 050. Página web: www.fundacionprodean.org.

"Haz el bien y no mires a quien", reza el tradicional adagio, aunque Sonsoles Madrid, coordinadora del Departamento de Cooperación al Desarrollo de la Fundación Prodean, prefiere decir que el campo de acción de la entidad es "un mar sin orillas. Hay tanto por hacer...".

Por ellos, desde luego, la cosa no va a quedar, ya que la labor de Prodean abarca numerosas realidades y ámbitos, desde el local al internacional, donde las necesidades son acuciantes. La entidad, que nació en 1990 "pero que dio el salto cualitativo en 2000 con la entrada de un nuevo equipo profesional", explica Sonsoles, ha multiplicado el número de programas de ayuda que atiende en buena parte gracias a los 300 voluntarios con los que cuenta, además de cinco contratados. "Procuramos que la gente se implique en los problemas de su entorno, fomentar la participación social, afirma Sonsoles.

La formación de los voluntarios es esencial, añade la coordinadora del departamento de cooperación internacional, para ofrecer servicios "de calidad", por lo que Prodean participa regularmente en jornadas y cursos y ha firmado convenios con la Universidad de Sevilla, por ejemplo.

Estos voluntarios son los que acuden luego, entre otras tareas, a visitar a los niños ingresados e los tres centros hospitalarios de Sevilla y ofrecer a sus familias un servicio "de canguro y respiro familiar". En el Virgen del Rocío, añade Sonsoles, han instalado una cyberaula que les permite entretenerse durante su estancia en el centro.

También los hay que acuden al centro de acogida de menores de San José de la Montaña, un proyecto educativo y de ocio destinado a niños en riesgo de exclusión social.

También es habitual su colaboración en asientos chabolistas como los del Vacie o Torreblanca, un proyecto que comenzó, explica Sonsoles, "como una especie de cursos de apoyo escolar, aunque nos dimos cuenta que poco había que apoyar, porque la mayoría de los niños eran absentistas". Desde entonces, han evolucionado a cursos de higiene, ocio y tiempo libre, manualidades, incitación a la lectura, concienciación contra el absentismo escolar...

El colectivo de los mayores también recibe la atención de la Fundación, que organizan visitas a las residencias, a enfermos de alzheimer o actividades de alfabetización de adultos.

Para las mujeres, existen proyectos como la escuela de madres en el Colegio Valeriano Bécquer de Torreblanca, programas de educación en las barriadas o el taller de cocina en Tres Barrios, entre otros. Y para las mujeres inmigrantes, el programa de talleres de formación, nudos culturales.

En verano, dado que "el 90 por ciento de los voluntarios son universitarios y es entonces cuando tienen más tiempo", se organizan campos de trabajo como los que se han realizado con discapacitados en Polonia o Eslovaquia.

Por último, pero no menos importante, está el área de cooperación al desarrollo, con proyectos en países como Perú, El Salvador, República Dominicana, Marruecos o Camerún. Actividades, explica Sonsoles, que se llevan siempre a cabo en colaboración con agrupaciones locales "a las que conocemos desde hace tiempo y que nos dan garantías".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios