calle rioja

Sonetos de Lope con música de rap

  • Innovador. La Compañía de Teatro de Blanca Marsillach acerca el teatro del Siglo de Oro a los escolares sevillanos con una vuelta a los clásicos con la participación de los alumnos

Los alumnos siguen la actuación de Jonás Alonso y Clara Botas, de la compañía de Blanca Marsillach. Los alumnos siguen la actuación de Jonás Alonso y Clara Botas, de la compañía de Blanca Marsillach.

Los alumnos siguen la actuación de Jonás Alonso y Clara Botas, de la compañía de Blanca Marsillach. / josé ángel garcía

Una noche con los clásicos es un proyecto que puso en marcha el dramaturgo Adolfo Marsillach (1928-2002) hace ahora veinte años y que quince años después de su muerte ha retomado su hija Blanca Marsillach para acercar los clásicos del Siglo de Oro a los escolares.

La Compañía de Teatro Social de Blanca Marsillach está de gira por colegios andaluces. Ayer y hoy hay doble sesión en la Fundación Cajasol. Alumnos de los institutos Martínez Montañés, Blas Infante y Losada Villasante asistieron ayer como público, y algunos como actores, a la obra Enamórate de Lope, una vuelta de tuerca para terminar con los sonetos del dramaturgo más prolífico recitados con música de rap.

La compañía de su hija retoma el proyecto de Adolfo Marsillach con el teatro del Siglo de Oro

En la sesión de hoy, alumnos de los centros Leonardo da Vinci, Siglo XXI, Ciudad Jardín y San Jerónimo acudirán al salón de actos de la Fundación Cajasol para participar en Una noche blanca con los clásicos, el proyecto con el que en 1997 Marsillach recorrió los teatros de España con las actrices María Jesús Valdés y Amparo Rivelles.

Víctor Rodríguez es el responsable de la técnica. "Hay que buscar la luz en la sombra", le dice uno de los actores. Curiosa instrucción. Adolfo Marsillach debutó como actor de teatro con la obra En la ardiente oscuridad, de Antonio Buero Vallejo. Jonás Alonso (Madrid, 1985) y Clara Botas (Oviedo, 1985) forman el cuerpo artístico que se encarga de intepretar las obras e interactuar con los alumnos. En la sesión de ayer, antes de la sorpresa transgresora del rap, sonó música de Donizetti y de Imperio Argentina.

Los actores pidieron voluntarios. El primero en salir fue un alumno con la camiseta de Silvio que diseñó Rafa Iglesias. Las cosas que escribía Lope de Vega no eran muy diferentes de las sentencias del rockero sevillano. "Qué tengo yo que mi amistad procuras, qué extraño desvarío".

Jonás, sin abandonar la ballena del escenario, le hizo al patio de butacas la pregunta del millón: "¿Cuántos de vosotros estáis ahora mismo enamorados?". Para los temas de amor, Lope de Vega aconsejaba la fórmula poética del soneto. Catorce versos en fragmentos dos de cuatro y dos de tres, exactamente igual que una quiniela sin pleno al quince.

"En aquella época no existía la televisión ni el fútbol ni el cine", les decía en improvisada lección el actor de la compañía de Blanca Marsillach. "El escape social era el teatro y Lope era el que más éxito tenía, mucho más que Cervantes o Calderón". Jonás y Clara se dan por contentos si los alumnos de Secundaria y Bachillerato de estos siete centros de Sevilla se van con la idea de que los clásicos "no eran tan anticuados y no hablaban de cosas tan diferentes a las nuestras". Por eso, entre sonetos, Lope sonaba con un móvil, con un megáfono y hasta una melena de Rosendo.

Encartes Producciones es la encargada de esta actividad pedagógica de la Fundación Cajasol. Como los cómicos de la legua, como el propio Marsillach en sus comienzos -debutó como actor en 1947-, Lope de Vega está de gira por Andalucía con esta compañía familiar cuyo empeño principal es que los jóvenes "le pierdan el miedo a los versos". Con la fuerza telúrica de Lope, con frases que hoy podrían abrir cualquier telediario: "Quien tal hace, que tal pague".

Jonás Alonso y Clara Botas encarnaron a Belardo y Filis. Un amor imposible. Los alumnos recitaron a Lope en paródicas versiones de acentos exóticos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios