Salud | cuidados intensivos pediátricos

La UCI Infantil del Macarena abre las puertas a los padres

  • La reforma integral en la sexta planta del hospital permite la presencia permanente de los progenitores durante el ingreso

  • El nuevo diseño duplica los espacios asistenciales

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Los padres con niños que necesitan ingresar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) Pediátricos del Hospital Macarena tendrán la posibilidad de acompañar a sus hijos durante las 24 horas tras la reforma integral acometida en el Ala C de la sexta planta. Los responsables sanitarios, que ayer inauguraron de manera oficial la nueva UCI Pediátrica, esperan que los niños que precisan cuidados intensivos comiencen a ingresar en los nuevos boxes en el plazo de dos semanas, una vez que los especialistas de Medicina Preventiva supervisen la sala.

"La nueva UCI es el resultado de un proyecto que comenzó hace mucho tiempo, y que ya es una realidad", explica el doctor Martín Navarro, responsable de Pediatría en el Hospital Macarena, al destacar "la novedad más importante": los boxes individuales permiten que los padres puedan permanecer con sus hijos las 24 horas.

El apego del niño con sus padres favorece la recuperación en cuidados intensivos

El apego elimina estrés y ansiedad al pequeño ingresado, de modo que favorece su recuperación. "El niño no se siente desamparado cuando puede estar acompañado siempre por sus padres", añade María Jesús Mulas, coordinadora de Enfermería en Pediatría, que destaca la enorme importancia de mantener del apego durante el ingreso de los niños en la UCI.

Equipo de profesionales de la UCI infantil de hospital Virgen Macarena Equipo de profesionales de la UCI infantil de hospital Virgen Macarena

Equipo de profesionales de la UCI infantil de hospital Virgen Macarena / Belén Vargas

La redistribución de la Ala C de la sexta planta del Macarena ha permitido duplicar el espacio dedicado a los cuidados intensivos infantiles con un diseño acorde a las necesidades actuales. La sala se distribuye en seis boxes independientes que disfrutan de luz natural y que salvaguardan la intimidad de los pacientes y de sus acompañantes. Uno de los boxes está diseñado para tratar a menores inmunodeprimidos o que sufren procesos infecciosos, que requieren aislamiento; y otro de los boxes permite a los especialistas realizar procedimientos como endoscopias digestivas, biopsias renales, o suturas de heridas mayores, entre otros abordajes médicos.

Todos los boxes disponen de cabeceros especiales de UCI que incluyen tomas eléctricas, tomas de gases, tomas informáticas y llamadas de enfermería, por duplicado. Otra de las ventajas de la nueva UCI es la posibilidad del personal sanitario de controlar a todos los pacientes desde los dos puestos centrales de enfermería mediante el diseño diáfano de la sala. "Al disponer de más espacio, el trabajo de cuidados es mucho más ágil, ya que podemos acceder a los pacientes desde cualquier punto a pie de cama", añade María Jesús Mulas.

La iluminación natural contribuye al descanso y a mantener el ritmo circadiano en el ingreso

A pocos pasos la primera puerta del Ala C de la sexta da acceso a una sala dedicada a los padres donde pueden disponer de taquillas o donde pueden descansar. La luz natural irrumpe al entrar en la sala principal, donde se encuentran los boxes. Los colores, la decoración, cada detalle ha sido mimado. "Las ventanas de la sala de UCI antigua daban a un pasillo de modo que no entraba la luz natural; mientras que la reforma ha permitido que todos los boxes dispongan de su propia ventana", explica el doctor Martín Navarro. La luminosidad favorece el ritmo de sueño de los niños ingresados y el ciclo circadiano. "Las estancias en UCI provocan que los pacientes pierdan la noción del día y de la noche, por ello la luz natural es muy importante para que se orienten", asevera el especialista. El sistema de iluminación es nuevo y permite regular la intensidad de la luz de manera sectorial de acuerdo a las necesidades de cada paciente, lo que favorece el descanso de los niños. El sistema de aire acondicionado es exclusivo e independiente de otras zonas hospitalarias, lo cual facilita el recambio del aire en las estancias. Además, las ventanas de todos los boxes han recibido un tratamiento especial: control solar, persianas motorizadas y rotura del punte térmico.Los cuidados intensivos pediátricos ocupan una de las zonas más sensibles del hospital donde son atendidos niños en situación muy delicada. Entre los problemas que con mayor frecuencia provocan el ingreso en la UCI pediátrica destacan los procesos de insuficiencia respiratoria aguda; la bronquiolitis en la época invernal; las patologías infecciosas graves como sepsis o shock séptico; estatus convulsivo; cetoacidosis diabética; insuficiencia renal y patología oncológica, entre otros.

Detalle de una de las zonas del área en el Hospital Virgen Macarena Detalle de una de las zonas del área en el Hospital Virgen Macarena

Detalle de una de las zonas del área en el Hospital Virgen Macarena / Belén Vargas

"El área infantil es una de las más sensibles, los niños son muy delicados, pero son los pacientes que se recuperan con mayor rapidez" asevera el doctor Navarro. En esta época del año la mayoría de los casos que requieren ingreso en UCI sufren bronquiolitis, la primera causa de ingreso hospitalario en menores de dos años. "Los casos más graves necesitan tratamiento en UCI. La ventilación mecánica no invasiva favorece mucho la recuperación en las fases de mayor gravedad", añade Navarro. El equipo de esta UCI la integran 12 enfermeros especialistas; 13 auxiliares de enfermería, dos pediatras especializados en Cuidados Intensivo, y el apoyo de un equipo de Pediatría.

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