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USA y los pecados capitales

  • El catecismo, que aprendíamos de carretilla, estaba lleno de misterios. Algunas veces preguntábamos al maestro: "¿Cuáles son los enemigos del alma?" "Mundo, Demonio y Carne".

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Cuando yo era chico estudiábamos en primaria religión. La religión era, mayormente, el estudio del catecismo. El catecismo era, por supuesto, el del Padre Ripalda. El catecismo, que aprendíamos de carretilla y recitábamos en voz alta, estaba lleno de misterios. Algunas veces preguntábamos pero el maestro contestaba con vaguedades. "¿Cuáles son los enemigos del alma?" "Son tres, Mundo, Demonio y Carne". El Demonio ya sabíamos lo que era. Lo representaban en los tebeos como un personaje, con cuernos, rabo y un tridente. El Mundo, para nosotros era el globo terráqueo que veíamos en el despacho del director cuando, castigados, nos hacían comparecer ante el mismo. Que fuera enemigo del alma no lo entendíamos. ¿Y la Carne? Uno de nuestros compañeros, algo fresco, le apuntó al maestro: ¿Entonces no hay problema con los caracoles, verdad? Al maestro no le hizo gracia.

Y luego teníamos lo siete pecados capitales. Que son siete en España, pero cuatro (casi) en USA. La explicación, fruto de mi observación personal, es como sigue. Veamos.

Para los que lo han olvidado o nunca los aprendieron los siete pecados capitales son: Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia y Pereza.

Soberbia

(Apetito desordenado de ser a otro preferido). Abunda, sobre todo, en la burocracia a pie de ciudadano. Se da también en el extranjero, en el cuerpo consular, mayormente en los países del tercer mundo. Recuerde la película The Ugly (literalmente feo) American, El Americano Feo.

Avaricia

(Apetito desordenado de hacienda). O sea, de atesorar. No existe. El americano medio no ahorra, Vive al día. Y el que ahorra, da. Nadie tan generoso como el pueblo americano. Recuerdo que cuando el asesinato del presidente Kennedy millones de americanos se volcaron para ayudar a Marina, la viuda de Lee Harvey Oswald, el presunto asesino. Con donativos de 1 o dos dólares (y a veces centavos) Marina reunió en pocos días cincuenta mil dólares, lo que le aseguró una cómoda vejez. No digamos nada de las grandes fortunas, personales o institucionales, que han creado grandes museos y universidades mundialmente famosas.

Lujuria

(Apetito torpe de cosas carnales). Otra vez la carne. Pues sí, abunda, como en todas partes. Aunque ahora no es lo que era antiguamente. El Padre Ripalda escribió su catecismo en el siglo XVII. Entonces la "carne" era cara. Y fue cara durante varios siglos. En el XX, hasta los años 60, era aún cara y se adquiría con sigilo y nocturnidad. Como la penicilina no llego a España hasta los años 60 las enfermedades venéreas eran difíciles de curar. Para protegerse había que comprar condones. Los condones se vendían subrepticiamente en tiendas especiales situadas en callejones poco transitados y que ocultaban su mercancía detrás de espesos cortinajes. Antes de entrar el cliente miraba en las dos direcciones para no ser visto. Los prostíbulos eran un buen negocio hasta que fueron prohibidos, contribuyendo así a la carestía de la carne.

Hoy la carne es baratísima y abundante. Los condones se venden abiertamente y en los EEUU en zonas comerciales anunciando con letras grandes y de noche luminosas el nombre. "Condoms". Hay un estado, Nevada, en el que la carne se ofrece abiertamente en lujosos prostíbulos autorizados por la ley. En el siglo XVII y hasta la revolución sexual de los años 60 había apetito para la carne. Hoy, con tanta abundancia, hay desgana.

Ira

(Apetito de venganza desordenada). USA lidera el mundo por el número de asesinatos causados con armas de fuego. En muchos de esos casos el autor del crimen lo hace poseído de la ira y las víctimas son conocidas por el asesino, frecuentemente el cónyuge. Pero en algunas ocasiones la víctima es totalmente desconocida por el agresor. Un ejemplo, el conductor que insulta a otro conductor por algo relacionado con su forma de conducir. De los insultos se pasa a colisiones y a veces al pistoletazo. Es el "road rage".

Gula

(Apetito desordenado de comer y beber). En la época en que se escribió el Ripalda este pecado mortal tendría que ser raro. En la España escuálida del siglo XVII los únicos golosos eran los ricos, que pagaban sus excesos con la gota, enfermedad hoy también rara. En nuestros días, todos, ricos y pobres, comen y beben a discreción y si se considera que USA es número uno en el tema de la obesidad no cabe duda que la gula (con la colaboración de los establecimientos de comida rápida) es la reina de los pecados capitales en este país.

Envidia

(Tristeza del bien ajeno). La envidia, el vicio nacional en España, no existe, en general, en los Estados Unidos. Aquí el compañero del que recibe un premio por cualquier motivo se alegra de su triunfo. El "zancadilleo", tan corriente en España, no existe.

Pereza

(Andar con tristeza y tedio en las cosas divinas). Confieso que no había leído el catecismo desde que salí de la primaria. Y veo ahora que, según la definición del Ripalda, la pereza se refiera cosas divinas. Y yo que creía que la pereza es levantarse de la cama a las once. OK, pero si se refiriera a cosas humanas, la pereza no existiría en USA. Aquí domina la ética protestante (calvinista) del trabajo con la colaboración del Gobierno federal que se resiste a autorizar vacaciones pagadas. Además, apenas hay bancos donde sentarse…

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