Vandalismo y suciedad en la Ranilla

  • Los vecinos piden más seguridad, zonas deportivas y un 'pipican'

Cristales rotos en uno de los módulos del parque Cristales rotos en uno de los módulos del parque

Cristales rotos en uno de los módulos del parque / José Ángel García

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El Parque de la Ranilla es otro de los espacios verdes sin sombra que hay en la ciudad. Es cierto que se han plantado árboles, pero son todavía muy pequeños y la mayoría de ellos son de crecimiento lento. Apenas hay sombra, pero no es eso lo que más preocupa a los vecinos de Nervión que habitualmente pasean por este espacio, levantado sobre los terrenos de la antigua cárcel. El parque presenta ya una serie de destrozos, cuando tan sólo han pasado catorce meses desde su inauguración.

Los locales que en los extremos del recinto iban a ir destinados a la instalación de bares o quioscos están abandonados y se han convertido en un refugio de toxicómanos. Los cristales de las ventanas están rotos y los vecinos han encontrado papel de plata utilizado por los drogadictos para consumir heroína. También falta ya una de las vallas de protección de uno de los estanques, que alguien ha sustraído o retirado, quizás para facilitar el baño. Porque estos estanques son utilizados con frecuencia por niños y jóvenes que se desplazan desde Los Pajaritos para refrescarse.

Suciedad en los estanques Suciedad en los estanques

Suciedad en los estanques / José Ángel García

Los estanques están llenos de verdín y en el agua flotan algunas latas y botellas. La asociación de vecinos Nuestra Señora de la Merced ha elevado varios escritos al distrito informando de los desperfectos en el parque. "Se puede comprobar la baja presencia de personal de seguridad e incluso policial", apunta en uno de estos escritos el presidente de la asociación, Santiago Caballero Ventura. El parque está precisamente ubicado junto a la Jefatura de la Policía Local y el despacho del delegado de Movilidad y Seguridad, Juan Carlos Cabrera, da precisamente a esta zona verde, lo que no impide que se hayan registrado episodios de vandalismo. En cuanto al uso de los estanques, los vecinos también se quejan de que "un gran número de personas, en su mayoría menores de edad", así como perros de gran tamaño, se bañen y aseen en las fuentes.

Hace dos semanas fueron sustraídos los grifos, que eran metálicos, y ahora se han sustituido por otros de PVC. El parque está rodeado por unos solares sin uso que el club deportivo Nervión ha solicitado que se destinen a instalaciones deportivas de carácter público, que no hay prácticamente en todo el distrito. Para ello, el presidente del club, Julián Santos, ha presentado más de 3.000 firmas vecinales en la sede del distrito.

Un grupo de personas pide un 'pipican' Un grupo de personas pide un 'pipican'

Un grupo de personas pide un 'pipican' / José Ángel García

Por su parte, un grupo de vecinos ha iniciado una campaña para la instalación de un pipicany una zona para poder dejar sueltos a los perros, como existen en otros parques de la ciudad. Para tratar de hacer presión han hecho camisetas y se van al parque habitualmente con ellas y los perros, además de mantener una campaña en redes sociales.

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