Zoido culmina el proceso de unión de las empresas municipales en un 'holding'

  • El alcalde refuerza aún más su control sobre las sociedades del Ayuntamiento, que por fin quedan reunidas en una corporación pública · Jesús Maza se perfila para ocupar la vicepresidencia ejecutiva.

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Las empresas municipales quedarán concentradas en una corporacíon pública bajo la presidencia del alcalde, pasarán a depender de una sociedad anónima y se dedicarán estrictamente a la prestación de los servicios públicos que centran su objeto social, por lo que cederán todas las restantes gestiones a la entidad de nueva creación. Zoido culmina así el proceso de creación de un gran holdingde empresas municipales, una operación que técnicamente comenzó a fraguarse en 2003 -en el segundo mandato del socialista Alfredo Sánchez Monteseirín- con la constitución de la Agrupación de Interés Económico (AIE). La fórmula de la corporación es mucho más sólida, definitiva y ofrece más garantías a la hora de conseguir una verdadera economía de escala y reducir la dispersión en determinados gastos, según expertos en la materia consultados por este periódico, que ven esta decisión del alcalde del PP como un "paso normal, lógico y previsible". Zoido sigue el modelo que ya está implantado en grandes capitales como Barcelona, una solución que el propio gobierno de Monteseirín comenzó a tramitar en 2009 impulsando los estatutos y registrando la marca de la que entonces iba a denominarse Corporación Pública de Sevilla, S.A.Aunque esta sociedad no llegó entonces a ponerse en marcha.

Los mismos expertos aseguran que la creación de la corporación pública o holding que ahora promueve el alcalde del PP supone una recentralización del poder, que retornará así a la figura de un alcalde que evitará que las empresas funcionen como reinos de Taifa y que adquirirá un protagonismo indiscutible en el control de las sociedades municipales. La AIE no era una empresa propiamente dicha, mientras que la corporación pública sí lo es, con el formato de sociedad anónima, con una estructura jerárquica mucho más definida y que aporta más posibilidades a la hora de efectuar contrataciones, negociar ante los bancos y enjugar las pérdidas de sociedades deficitarias.

El próximo lunes se celebrará el consejo de administración de la AIE donde se planteará este trámite. La AIE está formada por cinco empresas en las que el capital, en su totalidad o de forma mayoritaria, pertenece al Ayuntamiento de Sevilla: Emasesa, Emvisesa, Tussam, Lipasam y Giralda TV. Esta agrupación se constituyó ante notario en 2004 con el objetivo de agrupar parte de la gestión de estas empresas, buscar sinergias entre ellas y poner en marcha proyectos de interés común.

La AIE hasta el momento ha funcionado "sin unas directrices claras", según fuentes municipales, y sólo habría servido para el desarrollo de proyectos que en muchos casos "no tenían una utilidad directa para las empresas". Por eso esta propuesta se basa en la creación de la que se denominará Corporación de Empresas Municipales de Sevilla, con estructura propia y con el objetivo fundamental de unificar criterios de gestión empresarial en las empresas, para la reducción de costes y la supuesta mejora de la eficiencia y del control interno.

Las empresas municipales integradas en la AIE prestan servicios básicos a la ciudad (agua, transporte, limpieza), o bien desempeñan funciones de carácter más específico (vivienda, televisión, etcétera). Con independencia de su adscripción funcional o jerárquica en uno u otro departamento, es necesario que el funcionamiento interno de estas entidades responda a determinados parámetros de gestión, para garantizar que el servicio que se presta al ciudadano tenga niveles de calidad adecuados, y que los sistemas y criterios de gestión sean lo más uniforme posible.

Fuentes municipales destacan que cada una de estas entidades tiene sus peculiaridades propias, y un funcionamiento interno adaptado a los servicios y funciones que desarrollan, pero la unificación de criterios en materias como la de los recursos humanos (dentro de los límites que marquen los convenios en cada caso), el control de gastos, la gestión financiera o la comunicación puede mejorar sensiblemente su rendimiento, evitando duplicidades y, al concentrar determinados servicios, logrando un gran ahorro.

Esta nueva corporación, según el gobierno, someterá a un mayor control los proyectos y contrataciones que en etapas anteriores se habían puesto en marcha desde la AIE, y sobre los que las diferentes empresas, salvo Emasesa, no tenían apenas capacidad de intervención. Lo cual coincide en que la capacidad de control y supervisión queda residenciada en el alcalde y su hombre de confianza.

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