Zoido descarta seguir en la oposición si no tiene la mayoría para ser alcalde

  • El portavoz municipal del PP asegura que no contempla otro futuro que el de gobernar la ciudad y que todos los sondeos le dan un mínimo de 17 concejales, pero que ni es un "político profesional ni un político corcho"

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O alcalde, o juez. O puerta grande, o enfermería. El destino, en principio, sólo tiene dos caminos para el actual líder de la oposición tras las elecciones municipales de mayo de 2011. Ayer apostó por poner las cartas boca arriba. El portavoz municipal del PP y diputado autonómico por Sevilla se muestra "absolutamente convencido" de que será el próximo alcalde, por lo que no contempla la posibilidad de liderar la oposición cuatro años más. Juan Ignacio Zoido considera que lleva tres años con un trabajo "muy intenso por la ciudad" y permaciendo "donde dije que iba a permanecer a pesar de que muchos creían y anunciaron lo contrario. Está visto y comprobado que se equivocaron". Considera que ha llegado la hora de definirse más que nunca: "Quiero ser alcalde, quiero gobernar mi ciudad. Si los resultados no me lo permitieran, el cual es un escenario que no concibo en ningún momento, me iría".

El líder de los populares en la Plaza Nueva explica las razones que le han llevado a tener claras determinadas pautas de conducta: "No soy un político profesional, ni un político corcho. No vivo de la política, no es mi modo de vida. Tengo una ilusión y un sueño. Si no lo pudiera cumplir, volvería a mi trabajo. Ésa es la verdad, mi verdad. O puerta grande, o enfermería. Y será puerta grande, que nadie lo dude nunca".

Los populares, que no gobiernan la ciudad desde las dos coaliciones de Soledad Becerril con el andalucista Alejandro Rojas-Marcos, no preven la peor de las situaciones "en ningún caso", pues aseguran que todas las encuestas de las que tienen conocimiento directo o indirecto les aseguran un mínimo de 17 concejales, la mayoría absoluta que necesitan para formar gobierno ante una previsible falta de representación municipal de partidos minoritarios que podrían servir de aliados, caso del PA (que pasó de cuatro a cero concejales en las últimas municipales) o de UPyD (que en las últimas elecciones europeas se convirtió en la tercera fuerza política de la ciudad). El grupo popular considera que el cambio de gobierno es un hecho "que se percibe en las calles". Zoido venció en número de votos en los pasados comicios (empató a 15 concejales con el PSOE), pero la reedición del denominado Pacto de Progreso entre el PSOE e IU le privó de la Alcaldía y concedió el tercer mandato consecutivo a Sánchez Monteseirín.

Desde entonces, el portavoz municipal del PP ha ejercido estos años una oposición muy a pie de calle, con una frenética presencia en los barrios y una labor vehemente de fiscalización del gobierno, destapando el caso de las facturas falsas del distrito Macarena -al que él mismo dio luz en un debate electoral- o el de Mercasevilla.

Zoido recordó ayer sus precoces orígenes profesionales. Aprobó las oposiciones a juez tras sólo dos años de estudio. Tras ejercer la judicatura en las Islas Canarias y Utrera, llegó a la capital, ejerció como juez de Familia y de lo Penal y se convirtió en el juez decano más joven por prácticcamente unanimidad de sus compañeros. De ahí accedió a director general de Relaciones con la Administración de Justicia en 1996, siendo Margarita Mariscal de Gante ministra de Justicia del primer consejo de ministros de Aznar. En esa etapa pilotó la transferencia a la Junta de las competencias de Justicia y trabajó en la nueva Ley de Enjuiciamiento Civil. Posteriormente fue en sendas etapas delegado del Gobierno en Castilla la Mancha y en Andalucía. Arenas lo aupó hasta la secretaría general del PP andaluz tras la derrota electoral en las generales de 2004. Desarrolló estas funciones hasta que fue proclamado candidato a la Alcaldía de Sevilla un año antes de las elecciones de 2007.

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