ampliación del puerto | el recinto fiscal de sevilla en suelos de torrecuéllar

La Zona Franca arranca con sólo cinco empresas y necesita 25 para subsistir

  • El delegado especial Javier Landa confía en lograr el objetivo en el plazo máximo de tres años

  • Más empresas permiten más recursos financieros propios y menos dependencia estatal

Javier Landa, delegado especial de la Zona Franca de Sevilla, en la conferencia. Javier Landa, delegado especial de la Zona Franca de Sevilla,  en la conferencia.

Javier Landa, delegado especial de la Zona Franca de Sevilla, en la conferencia. / belén vargas

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La Zona Franca de Sevilla, situada en los suelos portuarios de Torrecuéllar junto a la nueva esclusa, cuenta únicamente con cinco empresas, tras cuatro meses de funcionamiento que comenzaron en septiembre de 2016. Estas empresas son Jannone, TRH (Transformados Huévar), Componentes Electrónicos Solution (antes Inabensa), Sevitrade e Hispalense de Líquidos, esta última en proceso de instalación. Lo explicó este jueves el delegado especial del Gobierno para el Consorcio de la Zona Franca de Sevilla, el economista y ex concejal municipal Javier Landa, en una conferencia organizada por la Fundación Cámara de Comercio de Sevilla, en el Club Antares.

El efecto directo de este pobre balance es que la Zona Franca sevillana carece de momento de recursos financieros propios generados por esas empresas. Para subsistir con recursos financieros propios necesitaría multiplicar por cinco su número actual, hasta las 25 ó 30 empresas, cifra que se espera lograr a corto-medio plazo, "en dos o tres años", según dijo el delegado especial. En ese tiempo el consorcio de la zona franca confía en que suficientes empresas hayan solicitado instalarse en Torrecuéllar y que se hayan aceptado estas solicitudes con todos sus trámites.

Huelva promueve una zona franca en su puerto y no se sabe si será competencia para Sevilla

Landa explicó que el proceso para integrarse en este recinto fiscal con ventajas que es la Zona Franca no es inmediato y no basta con que las empresas estén físicamente en Torrecuéllar, como así sucede, sino que requiere que "adapten su forma de trabajar a las exigencias que marca el Ministerio de Hacienda".

El economista señaló que una de las amenazas "muy importante" para la Zona Franca de Sevilla es su dependencia de los Presupuestos Generales del Estatales (1,6 millones al año) mientras no tenga más empresas y la otra amenaza es que no sea capaz de generar recursos financieros propios. La única vía para romper esa dependencia estatal, que como mucho puede mantenerse durante sus primeros tres o cuatro años, según Landa, es que haya más empresas. Cuantas más operen en Torrecuéllar más recursos propios tendrá la Zona Franca, puesto que del impuesto de sociedades que pagan éstas es de donde el Estado destinaría anualmente un porcentaje a la Zona Franca de Sevilla. "Cuantas más empresas haya en la Zona Franca más recursos financieros tendremos. Ésa es la forma de subsistir", dijo.

En la actualidad esos recursos financieros propios son igual a cero, admitió Landa, quien añadió que "si en tres o cuatro años no mejora la cifra actual de empresas, la Zona Franca tendría que cerrar por defunción", por falta de recursos propios para su mantenimiento. Esas amenazas en el macroentorno se intentarán solucionar, según el delegado especial, pidiendo al Gobierno central que aporte otros 1,6 millones de euros en los presupuestos estatales de 2017 (ya aportó esta cantidad en 2016) y tratando de captar empresas.

Competencia de Huelva

En su conferencia, el experto en economía y mercados detalló que el Ministerio de Hacienda busca empresas para la Zona Franca sevillana que aporten crecimiento económico y empleo, y eso supone que hayan minimizado tres riesgos: los tecnológicos (pasar el proyecto del papel a la realidad), los del mercado (tener el mercado apropiado para vender el producto) y los estratégicos (saber lo que compran).

Respecto a las otras zonas francas españolas, como Cádiz y Barcelona, Landa opina que no son competencia para la de Sevilla porque están "muy asentadas en clientes y objetivos".

Y respecto a Huelva, que promueve también una Zona Franca en su puerto, el delegado especial dijo que no sabe aún si será competencia para Sevilla y consideró que "posiblemente" el tipo de empresas que operen allí no tienen que ver con las de Sevilla.

En el turno del coloquio, el delegado especial respondió que tampoco cree que afecte a la Zona Franca de Sevilla la adjudicación al Puerto de Huelva por parte de Adif del alquiler de una parcela en Majarabique (Sevilla) para explotar un centro ferroviario de mercancías durante 15 años.

Del proyecto del dragado para ganar más profundidad y anchura al canal de navegación del estuario del Guadalquivir, paralizado por el momento, Landa aseguró que "no es una variable que condicione absolutamente" la Zona Franca sevillana, pero sí es "un condicionante importante". El delegado especial cree que esta obra del dragado de profundización puede prosperar porque la canalización del agua que piden los arroceros del Bajo Guadalquivir (requiere una inversión 180 millones de euros) supondría una ventaja ecológica: el ahorro de 100 hectómetros cúbicos de agua, y porque puede preservarse Doñana si se cumplen todos los puntos de la declaración de impacto ambiental de la obra del dragado aprobados por el Ministerio.

Ante un auditorio repleto de empresarios del Puerto y de la Zona Franca, y la ausencia oficial del Ayuntamiento de Sevilla, Landa dijo del futuro de este recinto fiscal que "cuando se consolide esta primera fase de la Zona Franca" en suelos de Torrecuéllar, se expandirá a los suelos aeroportuarios para crear una segunda Zona Franca sevillana para el sector aeroespacial, que está interesado en formar parte de ella. Pero reiteró que aún es pronto para que esta expansión esté encima de la mesa.

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