La abogada de Miguel Carcaño pide una condena de tres años

  • La letrada Paloma Pérez relata en su escrito de defensa que Marta recibió un único golpe con el cenicero y que, por tanto, se trataría de un homicidio imprudente

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El crimen de Marta del Castillo no fue un asesinato, sino un homicidio imprudente, y la joven no fue violada. Éstos son los dos principales argumentos que la abogada Paloma Pérez Sendino, que representa al asesino confeso, Miguel Carcaño, plasmó ayer en el escrito de defensa presentado en el juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla.

En su escrito de conclusiones provisionales, Paloma Pérez solicita una condena de tres años de prisión para Miguel Carcaño y que abone una indemnización de 160.000 euros a los familiares de Marta, una pena que dista enormemente de los 52 años de cárcel que ha pedido la Fiscalía o los 50 años y cinco meses que reclamó la acusación particular que ejercen los padres de la joven sevillana.

La defensa de Miguel Carcaño asume que este acusado es el "único autor" de la muerte -exculpa al menor de 16 años conocido como el Cuco-, pero considera que el delito que presuntamente habría cometido es un homicidio por imprudencia, puesto que, según la versión de la defensa, la muerte se habría producido después de que Marta recibiera un único golpe con el cenicero, eludiendo por tanto una conducta dolosa y enmarcando su actuación en el ámbito de la imprudencia. Se trata del mismo delito por el que, por ejemplo, fue condenado el bailaor Farruquito tras el atropello mortal de un peatón, o también un brigada de la Guardia Civil que mató a una joven que viajaba en un vehículo que se saltó un control de tráfico en Bellavista.

Además de asumir en solitario el asesinato de Marta -en otra declaración Miguel culpó al menor-, el escrito de la defensa no plantea ninguna circunstancia atenuante en su conducta, a pesar de que aseguró que había ingerido alcohol y que fumó varios porros.

En cuanto a los otros cargos que le atribuyen el fiscal y la acusación particular, el asesino confeso los niega todos. Para empezar, la abogada rechaza que Miguel y el menor violaran a Marta la noche del 24 de enero de 2009, un delito que fue él mismo Miguel Carcaño quien introdujo en una de sus declaraciones, puesto que al no haber aparecido el cuerpo no había pruebas de que hubieran abusado de la joven. El asesino confeso se retractó posteriormente de esta declaración y afirmó que se inventó la violación porque quería evitar el juicio ante un jurado.

La defensa solicita la absolución por los dos delitos de agresión sexual que se le imputan y también por los de profanación de cadáveres y contra la integridad moral que las acusaciones introdujeron por el daño causado a la familia de Marta al no haber podido recuperar el cuerpo de la joven sevillana.

Con relación al destino que dieron al cuerpo, la defensa mantiene la última versión de los hechos, según la cual, Miguel "desconoce el paradero del cadáver" de Marta porque su amigo Samuel Benítez fue quien se habría encargado de deshacerse del mismo, utilizando para ello un coche de un familiar, extremos estos que han sido desmentidos por el propio Samuel y por su familiar, que llegó a declarar ante el juez que ni siquiera tenía coche.

Los abogados de los otros tres implicados también han solicitado en sus respectivos escritos la absolución de Javier Delgado, María García y Samuel Benítez.

El abogado María García ha llegado incluso a cuestionar que el crimen se cometiera en el piso de León XIII, propiedad de Miguel Carcaño. "Pese a los 35 análisis de restos recogidos en el piso, no hay ninguno del que pueda extraerse la conclusión indubitada de que Marta fuera golpeada, violada y muerta en el piso de León XIII, siendo perfectamente posible que todo pudiera suceder en otro lugar no determinado", relata José Antonio Salazar.

Este abogado sostiene que las cuatro versiones del crimen que ha ofrecido Miguel Carcaño hasta ahora "carecen de la más mínima credibilidad", por lo que, a su juicio, la "incredulidad de sus testimonios debe alcanzar también al lugar donde tuvo lugar la muerte".

Por su parte, José Manuel Carrión, que defiende a Francisco Javier Delgado, hermano del asesino confeso, reitera en su escrito de conclusiones provisionales la inocencia de su cliente por la "inconsistencia de las acusaciones formuladas", ya que, según el letrado, los cargos contra su cliente se basan en "conjeturas y elucubraciones sobre lo acaecido".

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