Una testigo del accidente de Tablada dice que el conductor se saltó un semáforo a gran velocidad

  • La joven cree que el imputado se comportó "de forma embriagada o pasota" tras la brutal colisión

Una joven que presenció el pasado 30 de octubre el accidente de tráfico en el que murieron una pareja de jóvenes aseguró ayer ante el juez que investiga el siniestro que el vehículo que lo provocó se saltó un semáforo en rojo y circulaba a gran velocidad, a más de 100 kilómetros por hora, por la avenida Juan Pablo II.

La testigo A. B. B. ratificó en el juzgado de Instrucción número 18 de Sevilla la declaración que realizó ante la Policía Local y explicó al instructor que tras el impacto, el conductor del Volkswagen Golf, Javier S. R., se apeó del turismo y se "desinteresó" por las dos víctimas, el dominicano Ángel Antonio Marrero Jiménez, de 25 años, y su novia, Rosa María Real Calero, de 22 años. La testigo también dijo que tiene la "opinión subjetiva" de que el conductor, que está en prisión preventiva imputado por un delito contra la seguridad vial y dos de homicidio imprudente, "se comportó de forma embriagada o pasota". En su declaración ante la Policía Local, la testigo había asegurado que, tras bajarse del coche, el conductor -que arrojó una tasa de alcohol de 0,89 miligramos por litro en aire espirado, casi cuatro veces la permitida- se puso las manos en la cabeza mirando el Peugeot 206 de las víctimas y se desplazó hacia el acerado tambaleándose, aunque no sabe si esa actitud se debía al golpe o a que estaba mareado, pero sí aseguró que no se interesó por estas personas.

La testigo se hallaba en su vehículo, a unos 200 metros por detrás de las víctimas, esperando a que el semáforo se pusiera en verde, cosa que ocurrió y cuando inició la marcha se produjo la colisión. El juez tomará esta semana declaración a siete policías locales que participaron en la realización del atestado.

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