Cinco accidentes en la SE-30 provocan el colapso circulatorio

  • Las lluvias caídas a primera hora de la mañana dejan retenciones en las vías de acceso a Sevilla y en las principales arterias de la ciudad durante varias horas

Cinco accidentes de tráfico ocurridos ayer a primera hora de la mañana en la SE-30 -cuando la lluvia era más intensa- provocaron el colapso de la vía y retenciones en varias carreteras de la provincia y la capital andaluza.

Todos los accidentes -que tuvieron lugar entre las 6.00 y las 8.00- se saldaron con heridos leves, según informaron ayer fuentes de la Guardia Civil. El tráfico fue el mayor afectado por los siniestros y sólo recuperó su fluidez habitual al final de la mañana.

En concreto, cuatro de los accidentes registrados en la ronda de circunvalación de la ciudad hispalense fueron por alcance -exactamente en los puntos kilométricos 0, 3, 4 y 15 de la SE-30-; en el kilómetro 1 un camión sufrió, después de realizar una maniobra defectuosa, el llamado efecto tijera: la cabina y el remolque del vehículo quedaron cruzados en la carretera provocando que dos de los tres carriles de la vía fueran cortados para el tránsito rodado.

Además de las retenciones provocadas en la propia SE-30, los siniestros causaron atascos de siete kilómetros de longitud en la A-376, de diez en la A-92 y de seis kilómetros en la A-49, carreteras que seguían sufriendo embotellamientos varias horas después de que se produjeran los accidentes.

Al margen del colapso circulatorio sufrido en las vías de acceso a Sevilla, los problemas de tráfico tuvieron también repercusión en el interior de la ciudad. Los atascos permanecían hasta final de la mañana en importantes arterias urbanas, como la avenida de la Palmera, Manuel Siurot, la avenida de Carlos V o el Paseo de Colón. Varias zonas de la Alameda de Hércules quedaron anegadas. Miles de personas volvieron a sufrir las consecuencias habituales de los atascos provocados por las lluvias: retrasos en la llegada a los trabajos y a los centros escolares, largas colas en las paradas de los autobuses urbanos, etcétera.

El lado positivo de las lluvias caídas sobre la provincia de Sevilla -30 litros en las últimas 24 horas en la capital- es que se reduce el riesgo para la población de sufrir restricciones en el suministro de agua. Emasesa aseguró ayer que los embalses que abastecen a Sevilla se encuentran en un 77 por ciento de su capacidad y que se espera que ésta ascienda al 80 por ciento en las próximas jornadas, lo que significa agua hasta el año 2010.

Sin embargo, la empresa de aguas, que atribuye el buen nivel de reservas a "los índices de concienciación de los ciudadanos del área metropolitana", advierte que la situación de los regadíos no es tan positiva. La media de reservas en los embalses de la Cuenca del Guadalquivir es sensiblemente más baja: 34,8 por ciento.

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