A por el alumno más sobresaliente

  • La Escuela Técnica Superior de Ingenieros premió al mejor estudiante de Bachillerato de Andalucía

Marta Gómez cursa segundo de Bachillerato en el único instituto de Educación Secundaria que existe en su pueblo, Alcalá del Río, el I.E.S. Ilipa Magna. De su promoción también ayer fue la única que participó en las IV Jornadas Andaluzas de Puertas Abiertas para Alumnos de Bachillerato, que organiza la Escuela Técnica Superior de Ingenieros con el objetivo de premiar al mejor estudiante de este nivel académico en la comunidad autónoma.

A Marta, como a los cerca de cien alumnos del bachillerato tecnológico, tanto de centros públicos como privados, que se presentaron a la prueba, la proximidad de la Selectividad les tiene ya algo inquietos. El día que vivieron ayer les aclaró algo más sus perspectivas de futuro, y eso que ellos lo tienen más fácil a la hora de elegir porque sólo los que obtuvieron el pasado curso una media de 8, entre Matemáticas y Física y Química, pudieron acceder al examen.

"Aún no tengo muy claro que titulación quiero estudiar, pero creo que Telecomunicaciones... En cuanto al futuro laboral, la Robótica me llama mucho la atención", señalaba Marta, una de las 32 chicas que participó en la jornada y cuya media supera el 9, y quien tras el examen confesó que: "Hubo un momento en el que me pensé cambiar a las letras. Mis asignaturas favoritas son Filosofía y Matemáticas, pero al final las matemáticas ganaron".

Rosario Villegas es subdirectora de la ETSI y coordinadora de las jornadas, dice que "cada año son más las mujeres que vienen a estas jornadas", pero los cierto es que "aún la mayoría siguen siendo hombres". Una realidad que se plasmó también en los resultados finales del test, en cuya lista no aparecía la primera mujer hasta la quinta posición. Un resultado positivo en comparación a otras ediciones, en las que también resultaron vencedores estudiantes masculinos.

El ganador del premio, un ordenador portátil, fue Gerardo Rodríguez, del Instituto Mar de Cádiz del Puerto de Santa María, quien superó con éxito el 73 por ciento del cuestionario de 80 preguntas referentes a las materias básicas para cursar algunas de las titulaciones de ingeniería: matemáticas, física, química y dibujo.

"El objetivo final es tener buenos alumnos dentro de nuestra escuela, además de que los jóvenes conozcan el centro de cerca para que se animen a estudiar algunas de nuestras carreras", resaltó Villegas mientras los participantes tomaban el desayuno en la cafetería, en algunos casos, acompañados por sus padres. Y es que la Escuela de Ingenieros también estuvo abierta ayer para los padres que quisieron conocer las calidades del centro en el que en un futuro sus hijos cursarán estudios universitarios.

"Es un orgullo estar aquí, es algo muy bonito. Estamos satisfechos de verlos aquí y compartir con nuestros hijos esta experiencia en una etapa en la que precisamente necesitan más espacio para ellos". Carmen describía así el momento que ayer, junto a su hijo Juan Antonio, vivió en la Escuela de Ingenieros, un joven que en palabras de su madre "siempre fue un buen estudiante".

A Juan Antonio le acompañaba su compañero de instituto Francisco Cruz, ambos tienen de nota media un 10. El examen a estos alumnos del Politécnico de Sevilla les resultó "fácil", aunque reconocen "que la presión del tiempo -45 minutos- es lo que quizás nos ha puesto un poco nerviosos y ha jugado en nuestra contra".

En el transcurso de la jornada los estudiantes vivieron varios momentos significativos. El primero fue la recepción por parte del director de la escuela, Emilio Freire, donde se les informó y orientó a los jóvenes sobre todo lo relativo a los estudios en la Escuela, así como de las residencias de estudiantes y colegios mayores. Pero la experiencia que más les motivó fue, tras realizar el examen, la visita a los distintos laboratorios del centro, donde pudieron comprobar de forma práctica el amplio material con el que podrán trabajar en un futuro.

Un futuro que la ETSI les hace más fácil si, tras realizar la selectividad, obtienen la nota más alta de la media ponderada de ambas pruebas (la de ayer y la de Selectividad). Así, el joven que obtenga una calificación mayor, resultará ganador de una beca que le financiará la matrícula y la residencia durante los años de la carrera, con el único requisito de aprobar curso por año. Parece imposible, pero no lo es, sirva de ejemplo los tres alumnos que en las ediciones pasadas accedieron a la beca y hoy continúan siendo estudiantes de matricula de honor.

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