El arquitecto cifra en 1,5 millones el fraude por el montaje de la Feria

  • Miguel Ángel Baena ratifica ante la juez las presuntas irregularidades que se atribuyen al jefe de los servicios técnicos, Rafael Carretero

El arquitecto técnico de la delegación de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla Miguel Ángel Baena, que denunció las presuntas irregularidades en el montaje de la Feria de abril, ratificó ayer en el juzgado su denuncia y cifró en 1,5 millones de euros el posible fraude en las ediciones de las últimas cinco ferias.

Miguel Ángel Baena declaró como testigo por espacio de unas tres horas ante la juez de Instrucción número 3 de Sevilla, Patricia Fernández, que tuvo que aplazar incluso la declaración de otros dos testigos que habían sido citados ayer. En su comparecencia, el arquitecto técnico aseguró en relación con el montaje de la Feria entre los años 2010 y 2015 -que son aquellos en los que él intervino como arquitecto de la delegación de Fiestas Mayores- cada año se pagaron unos 300.000 euros por unos trabajos que según el testigo no se habrían realizado, lo que hace un total de 1,5 millones de euros en el periodo investigado.

En su informe, destaca que hay más de 60 casetas que no existen, porque la empresa Ferrovial "monta unas 670 y se pagan 742", unas irregularidades que se extienden a otras partidas como la relacionada con el cerramiento de las casetas de los distritos, que se pagan "nuevos" cada año pero en realidad muchos se reutilizan de un año para otro, dado que se guardan en los almacenes municipales entre cada edición de la Feria.

El arquitecto también asegura que se incluyen partidas para el montaje y desmontaje de la caseta municipal, cuando en realidad la estructura es permanente, y que se "duplican" pagos relacionados con aseos, botiquines o la caseta vestuario.

Para el denunciante llama la atención el hecho de que el montaje de la Feria de este año, la de 2016, haya costado unos 90.000 euros más precisamente el año en que se han extremado los controles tras conocerse la investigación que inició la Fiscalía el año pasado.

Aunque el arquitecto técnico estima en 1,5 millones el presunto fraude, la desviación en la cuantía de los expedientes de la Feria, la Intervención municipal realizó un análisis que llegaba a unas conclusiones inferiores con respecto a ese desvío. El técnico de la Intervención realizó un análisis minucioso sobre el expediente número 164/13, en el que constató que existía una "duplicidad de trabajos y errores aritméticos no favorables al Ayuntamiento al respecto de la cuantía de horas de servicios prestados en seguridad.

El informe del interventor sostenía que la proyección a la totalidad de los contratos y de las unidades de obra supondría una "cuantía significativa de dinero que está siendo aparentemente gestionado al margen de la normativa vigente". El funcionario concluía que se estaría hablando de un 2,5% de desviación en la cuantía de los expedientes y teniendo en cuenta que el montante contratado supera los tres millones de euros, sería de unos 75.000 euros en un solo ejercicio, una "cuantía que podría ser perfectamente extrapolable a los años anteriores, dado el carácter repetitivo de los expedientes y la coincidencia en las cuantías de las certificaciones". Estos 75.000 euros representan menos de un tercio del desvío que estima el arquitecto denunciante, esos 300.000 euros por cada Feria.

Fuentes del caso explicaron que los abogados de la defensa realizaron ayer numerosas preguntas al testigo, que negó que se decidiera a revelar las irregularidades por "inquina" hacia el jefe de los servicios técnicos de Fiestas Mayores, Rafael Carretero, encargado del montaje de la Feria durante 35 años.

El testigo aseguró que desconoce los posibles regalos que Carretero pudo recibir por parte de las empresas concesionarias del montaje de la Feria, pero señaló que personal de Ferrovial y de las otras empresas trabajaba en la caseta del jefe de los servicios técnicos.

Además, según otros empleados, se realizaron trabajos en la vivienda particular de Carretero. Todos estos extremos aparecen en la denuncia que la Fiscalía de Sevilla presentó en abril pasado contra Rafael Carretero por delitos de cohecho y malversación de caudales públicos. Trabajos gratis en su casa de pintura, carpintería o electricidad, de jardinería y mantenimiento de la piscina, el montaje de su caseta y hasta la manzanilla que se servía en la misma durante toda la Feria son algunas de las prebendas que supuestamente habría recibido Carretero, quien a cambio "asumía la regularidad de todas las facturaciones presentadas sin objetar volúmenes o duplicidades, ni controlar la ejecución de estas contrataciones".

La juez ha citado a declarar el próximo 16 de junio a Rafael Carretero en calidad de investigado, en una causa en la que también están imputados los representantes de cuatro empresas que trabajaban en el montaje de la Feria.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios