"El barrio necesita una mejora al 100% porque la calidad constructiva es muy pobre"

  • El experto confirma que todos los edificios de Alcosa están sobre arcillas expansivas que afectan a las cimentaciones y a las redes de saneamiento · Las infiltraciones de agua en los muros son generales

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Emilio Yanes (Azuaga, Badajoz, 1948) domina los problemas constructivos de Alcosa desde sus orígenes en los años setenta. Hoy su estudio participa en las primeras obras de rehabilitación de bloques promovidas por la Empresa Pública del Suelo de Andalucía (Epsa) con ayuda del Ayuntamiento y de los vecinos.

-¿Qué parte del barrio está afectada por la arcilla expansiva?

-Todos los edificios están sobre arcilla expansiva y tienen problemas en distinto grado, con áreas más conflictivas como las plazas de Azahín, del Rey Aurelio, Encina del Rey, Zocodover... La arcilla afecta a las cimentaciones y a las redes de saneamiento. En estas últimas va rompiendo los conductos y las arquetas y todos los residuos (y lo que se defeca) acaba bajo los edificios; el problema de salubridad es general. Salvo los bloques de 12 plantas, todos (con cuatro y ocho plantas) carecen de estructura, están hechos sin pilares ni pilas, y se apoyan en los muros de fachada y en los muros de los patios fabricados con bloques de mortero, lo más negativo que se puede poner, sin cámaras ni aislamiento térmico para frío, calor, infiltraciones de agua, condensaciones. Son condiciones constructivas extremadamente pobres. Las canalones de las cubiertas son de uralita, se rompen y el agua entra por los muros. Toda gotera en la cubierta, donde está el canalón, puede dar la cara en la tercera, en la segunda planta, nunca se sabe. Y, por último, ningún edificio de cuatro plantas tiene ascensor.

-¿Como es que se levantó sobre un suelo tan perjudicial?

-El nacimiento de Alcosa se enmarca en el franquismo. Se busca un suelo agrícola, muy barato por ser rústico y ruidoso (cerca del aeropuerto). Se compra por hectáreas y se vende por metros cuadrados. Fue aprobado por un ministro franquista a finales de los 60, una época en la que podía hacerse cualquier barbaridad urbanística. Se hacen modelos de edificios que se van sembrando directamente en el suelo y eso exige no pasar por ningún filtro técnico. El barrio se hace con la calidad mínima para que se tenga en pie.

-¿Sabían los promotores que construían sobre esas arcillas?

-Se sabía muy poco en aquella época de la arcilla expansiva. Conocí a los arquitectos [de Alcosa] donde trabajaba cuando era estudiante y recuerdo que me consultaban; era la primera vez que se oía en Sevilla el problema de la expansividad, que sólo se da en Andalucía, donde ellos nunca habían trabajado. En Sevilla no existe otra promoción igual.

-¿Es comparable a otro barrio?

-En calidad constructiva no creo que haya ninguna otra zona más deficiente en la ciudad. El Polígono Sur y Polígono San Pablo son ejemplos de viviendas públicas, pero se atienen a la normativa vigente y su calidad constructiva es muy respetable. No gozan de la impunidad que tuvo la promoción privada de Alcosa por sus vínculados al aparato franquista.

-Es urgente rehabilitar todo y no sólo dos plazas.

-El barrio necesita una mejora al 100%, pero la Administración (Epsa y Ayuntamiento) invierte para que esas viviendas privadas se rehabiliten con inversión pública y no hay límite [de dinero]. Hace falta es que los vecinos contribuyan a esas obras y que lo pidan ordenadamente.

-Cuarenta años de espera es demasiado.

-El problema es dar dinero público para privados; invertir un 80% en beneficio directo de propiedades privadas requiere una gran madurez social. Me parece una actuación muy inteligente; es más positivo dar una cantidad a fondo perdido que llevar a las familias a otro lugar y desarraigarlas, hacer las viviendas de nuevo, generar suelo, urbanizarlo. Es imprescindible conservar el valor social de los habitantes de Alcosa.

-Otro hundimiento de suelo como el de la farmacia no sería raro.

-El hundimiento de la farmacia o de cualquier otro suelo es lógico. No se han producido más desgracias por el esfuerzo de la gente durante años para meterse bajo los edificios para excavar y sacar todo aquel fango, sustituir la red de alcantarillado, reparar en la medida de lo posible las cimentaciones, sellar las uniones entre aceras y fachadas para que el agua no entre en la cimentación. El barrio está en pie gracias a los vecinos, que son lo mejor que hay allí sin duda.

-¿Se puede corregir un suelo de arcillas expansivas?

-No hay solución mejor que las inyecciones con mezcla de cemento y bentonita que modifican las propiedades químicas y mecánicas del terreno, aumentan la resistencia y garantizan la estabilidad futura. Es una técnica muy poderosa, fiable y la única que se puede ejecutar sin desalojar los edificios y sin entrar en las plantas bajas. Nuestro estudio empezó a usar la técnica y a perfeccionarla hace unos 30 años.

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