Las bases de la historia en la provincia

  • La ocupación napoleónica centra el encuentro de cronistas e investigadores locales en Mairena del Alcor

No se han librado de las críticas y el propio José Cadalso se burlaba de ellos en sus Cartas Marruecas, recuerda Manuel Moreno Alonso, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla, quien sin embargo opina que la labor de los cronistas e investigadores locales es fundamental porque ponen "las bases de la historia, la historia real. No se puede entender la historia nacional o regional sin la de Mairena o Écija".

Él mismo, especializado en Historia de Andalucía, se dedicó a recopilar crónicas de los pueblos y su vinculación con la Asociación Provincial de Cronistas e Investigadores Locales (Ascil) le ha llevado a dictar la ponencia inaugural de la V Jornadas de Historia sobre la Provincia de Sevilla organizadas por la asociación, que comenzaron ayer en la Casa de la Cultura de Mairena del Alcor.

Centradas en la Guerra de la Independencia en la provincia, han registrado más de 250 inscripciones, muchas de ellas de estudiantes universitarios. Pocos de los más de 90 miembros de la asociación, de más de 50 localidades de la provincia, estaban presentes en la inauguración, presidida por el alcalde de la localidad, Antonio Casimiro Gavira Moreno. "La mayoría son enseñantes y están dando clase", explicaba José Antonio Fílter Rodríguez, presidente de la Ascil, "aunque también hay algún archivero".

De ellos, sólo "diez o doce" son cronistas oficiales, es decir, nombrados como tales por las corporaciones municipales de sus localidades. El propio José Antonio Fílter, por ejemplo, lo es de Cañada Rosal y Evaristo Ortega, de Castilleja de Guzmán y Valencina de la Concepción.

Antes, Evaristo era cartero, y en sus recorridos veía cambiar su entorno día a día, por lo que decidió fotografiar los edificios emblemáticos, olivares e incluso dólmenes que iban a tirar. El resultado, 2.000 diapositivas que va a ceder a Castilleja de Guzmán, mientras que ha donado cientos de piezas para un museo en Valencina.

"Creo que últimamente se está revalorizando el papel de los investigadores locales", apunta José Antonio Filter, quien en cualquier caso añade que no se puede olvidar el trabajo "de personas que lo dan todo a cambio de nada, que trabajan movidas por la pasión y el amor a sus pueblos para que los demás aprendan de lo que ellas han investigado".

José Hinojo de la Rosa, por ejemplo, ha escrito varios libros sobre Villanueva del Río y Minas, tanto sobre la industria minera como la antigua ciudad romana de Munigua. De esta última, sus fuentes proceden de sus contactos con los arqueólogos alemanes que realizan las excavaciones. "Ese es el mal de España. Vienen de fuera para descubrir y llevarse nuestro patrimonio. En Maguncia debe haber piezas de Munigua", asegura.

José Manuel Navarro Domínguez, uno de los organizadores y ponentes de las jornadas, escribió su tesis doctoral precisamente sobre el tema elegido, la ocupación napoleónica de la comarca de Los Alcores, tesis que ahora se convertirá en libro. "En Mairena, a diferencia de otros lugares, se conserva un archivo muy importante del ejército francés, que nos permite saber cómo vivían, cómo se relacionaban con los locales...".

Hubo abusos de los soldados borrachos en las tabernas, por ejemplo, pero el balance no fue "muy malo. No hay datos de que hubiera fusilamientos, como en Carmona. El pueblo no se rebeló, aunque ayudó a las guerrillas y a los prisioneros y ocultó bienes".

De los expolios del ejercito napoleónico en los conventos de la provincia, afirma María Teresa Ruiz Barrera, catedrática de Historia del Arte y especializada en la orden de la Merced, "en Osuna y Écija sufrieron, aunque no hay datos apenas. Por eso no he preparado ninguna ponencia".

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