Más bicicletas para impulsar el transporte público

Más de 3.000 nuevas plazas de aparcamiento para bicicletas en estaciones de autobuses, metros y trenes, y cerca de 2.000 bicicletas de préstamo más en Sevilla y el área metropolitana. Ésta es la propuesta que presenta el equipo del catedrático Ricardo Marqués, portavoz también de la asociación A Contramano, para fomentar el "escaso uso" del transporte público en el estudio Metodología para la evaluación, análisis y desarrollo de la intermodalidad bicicleta-transporte público en aglomeraciones urbanas: Aplicación al área metropolitana de Sevilla. Se trata de un informe elaborado a petición del Consorcio de Transporte de Sevilla, según detalla Marqués.

"La evolución de la movilidad en el área metropolitana de Sevilla ha seguido las pautas de otras ciudades españolas, con un progresivo predominio del automóvil privado a costa de los desplazamientos no motorizados y el transporte público", explica Marqués. El catedrático de la Universidad de Sevilla señala que, a partir de 2006, "y como consecuencia del fuerte impulso político a la creación de infraestructuras ciclistas", la movilidad en bicicleta "experimentó un notable ascenso" en el municipio de Sevilla, que repercutió de un modo "notable" en los desplazamientos en el área metropolitana.

El proyecto liderado por Ricardo Marqués propone un análisis nuevo para tratar de impulsar el uso del transporte público a través del éxito de las bicicletas. Para ello, los investigadores, teniendo como referencia a países como Holanda y Suiza, proponen la instalación de aparcamientos de bicicletas en las estaciones de metro, trenes de Cercanías y autobuses con mayor afluencia de público del área metropolitana. En total, para una primera fase, sugieren 3.265 plazas de parking interior o de acceso restringido, incluyendo consignas-bici y bicicleteros de tipo jaula. Según el análisis, "para un nivel de uso del 100%, esto supone más o menos triplicar el nivel de uso de la intermodalidad bicicleta más transporte público".

Por sus condiciones de seguridad, acceso y la existencia o no de vías ciclistas, el estudio plantea la instalación de 16 bicicleteros (de seis unidades cada uno) en las estaciones de trenes de Cercanías de Utrera, Dos Hermanas, Bellavista, La Rinconada, El Cáñamo, Brenes, Tocina-Los Rosales, Guadajoz, Lora del Río y el Palacio de Congresos, en Sevilla Este. Asimismo, contempla la instalación de 21 módulos de aparcamientos en 17 paradas de autobuses de Castilleja de la Cuesta (3 paradas), Gines, Tomares, Camas, Bormujos, Bollullos de la Mitación, Guillena, Valencina, Benacazón, Albaida del Aljarafe, Olivares, Sanlúcar la Mayor, Gerena, Espartinas y Villanueva del Alcor. Además de 31 módulos en las estaciones de Metro de Ciudad Expo, Cavaleri, San Juan Alto, Condequinto, Montequinto, Europa y Olivar de Quintos. "Este mismo plan se podría hacer con el automóvil. La diferencia es que para construir un parking de coches se necesitan unos 25 metros cuadrados por vehículo, y en el caso de las bicicletas, en aparcamiento vertical, de medio a un metro cuadrado por bicicleta", aclara el portavoz de A Contramano.

La segunda medida que presentan es la implantación de un sistema de préstamo de bicicletas como el Bus+Bici que funciona desde 2006 en la estación de Plaza de Armas. Este sistema cuenta con 182 bicicletas que se ceden gratuitamente a los usuarios del autobús metropolitano, tras mostrar el título de transporte, por un máximo de un día. El estudio de la Hispalense contempla ofertar 1.836 bicicletas de préstamo en diferentes paradas de autobuses y metro del área metropolitana.

Por otro lado, los investigadores proponen un proyecto piloto de biciestación en el intercambiador de San Bernardo, que incluiría parking, préstamo de bicicletas, taller de reparación e información turística, entre otros servicios. En este punto, el estudio sugiere 700 plazas de parking de acceso restringido y 500 bicicletas de préstamo según el modelo del servicio Bus+Bici de la estación de autobuses de Plaza de Armas.

Según explica Ricardo Marqués, estas medidas permitirían "multiplicar por cuatro la población servida por las estaciones del transporte público", ya que la zona de usuarios potencial "se ampliaría de 500 metros a 3 kilómetros". Su aplicación supondría una inversión de 3.374.334 euros. A esta cifra habría que sumar los costes de funcionamiento, que ascenderían a 940.000 euros anuales.

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