Lo que el bolso da, el bolsillo quita

  • La crisis no puede con este clásico de la antropología urbana que se cultiva en solitario, en pareja o en familia y que ya forma parte del paisaje del verano

Las rebajas son dignas de un tratado antropológico: se practican en solitario, en pareja o en familia. Se cultiva el encuentro entre amistades que se encuentran en el afán de encontrar la ganga. "Voy a El Corte Inglés a descambiar un bikini". Las grandes cadenas, con Zara a la cabeza, se adelantaron a los gustos y las necesidades de los diferentes segmentos generacionales. La madre y la hija salen de Stradivarius, cabecera de Amancio Ortega. "Mamá, tengo una llamada perdida de la abuela".

Los probadores de H&M tienen la misma efervescencia que los antiguos camerinos de lo que fue Palacio Central. Antonio ha convencido a su amigo Ángel para cruzar el puente de Triana y acercarse a El Corte Inglés a comprar unos pantalones. "Tienen que ser Burberry. Están de rebajas y cuestan 98 euros". Se los prueba sin agobios. "No veo el ambiente de otros años". La palabra "Rebajas" por doquier. A mano del cliente. Manos que tocan y retocan lo que ofrece el expositor con el reclamo Selección de Fulares y Pareos. El primero es un anglicismo, una rebaja idiomática como mandan los cánones ministeriales de un zapato que con Zapatero puede ser zapata sin Emiliano.

Nadie se salva de las rebajas. Pedro Robles, hijo del patriarca tabernero de Villalba del Alcor, va con su bolsa por la calle Tetuán. Salen señoras con sus respectivas bolsas de quedar en paz con Dios o pedirle alguna mediación de la iglesia del Santo Ángel. La fobia a los mercaderes quedó en licencia evangélica. Sale de este templo con su bolsa correspondiente Onofre Rojano, poeta, jubilado de Fasa Renault.

El 14 que va del Duque a Pino Montano parece una tienda móvil. Abundan los viajeros que vienen de compras. Una chica, Carmen de nombre, se lleva la palma. No tiene dedos suficientes para coger tanta bolsa, cada una de una tienda distinta. "He comprado muchas tonterías. De ropa estoy bien surtida. La crisis no la veo por ningún lado".

En una tienda de ropa, el comerciante habla por teléfono con el cliente. "Un poco justo de trasero. ¿Entonces le pongo mantener cadera?". Manuel Cortés cambió el trabajo artístico en Canal Sur por un destino más itinerante con el Ballet Nacional de José Antonio. Ha vuelto a Sevilla en el chupinazo de las rebajas. Va con una bolsa de H&M. "Cuatro trapos de nada. Lo que quiero comprar es un disco de Estopa. Voy a verlos el día 9 a Málaga y quiero estar al día con los niñatos".

Comienzo de rebajas y de vacaciones para muchos. Ganamos la Eurocopa y perdimos el Euríbor. La chica que descambia el bikini es como una metáfora de los que van a descambiar la playa por una vida sedentaria y de secano obligada por las circunstancias. Como se dice en estos casos: más se perdió en Cuba y volvieron cantando. La ciudad es un zoco y las rebajas han creado una nueva indumentaria: el hombre-bolsa, la mujer-bolsa. Hay rebajas en bolsos, el complemento por excelencia. Donde no existe ni se le espera es en los bolsillos. En la sexta temporada de rebajas con euros.

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