A la búsqueda de la genética de la forma

  • CientíficoInvestigador principal del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, colabora con José Luis Gómez Skármeta en la Plataforma de Genómica Funcional del centro

Estudió Biología en Madrid, su ciudad natal, para dar el salto, a la hora de hacer la tesis doctoral, a un área que entonces "estaba explotando y en la actualidad está en plena floración", la Biología del Desarrollo, "el estudio de los mecanismos por los que una única célula es capaz de generar millones células diferentes, organizadas en los distintos órganos de un animal adulto". Su mundo científico pasó entonces a centrarse en la drosóphila, la mosca del vinagre, ya fuera en su trabajo con Ernesto Sánchez Herrero en el laboratorio Ginés Morata en Madrid, sus cuatro años en la Universidad de Columbia (Nueva York) y en Portugal. Desde hace tres años y medio está en Sevilla, en el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo. Allí ha establecido una fructífera colaboración José Luis Gómez Skármeta, de la que ha nacido la Plataforma de Genómica Funcional, "una infraestructura con la que pretendemos encontrar los mecanismos por los cuales el embrión utiliza la información genética durante su desarrollo", aunque ahora reparta su tiempo entre la mosca del vinagre y los peces cebra, "ideales para investigaciones a gran escala y suficientemente semejantes a los humanos". Una actividad compleja y especializada que no le impide "ser como cualquier otra persona, interesado por la política, trompetista aficionado y que disfruto cuanto puedo con mi niña de dos años y medio".

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