Un centro de formación en solidaridad

  • Representante de la Casa de Cultura y Solidaridad de SevillaProfesor de la Facultad de Matemáticas, es miembro de la Casa de la Cultura y Solidaridad desde su creación. Los miembros de este centro denuncian, a través del trabajo que realizan, las causas que provocan la desigualdad o los conflictos de los países del Tercer Mundo

"El hambre es un negocio. Es necesario conocer las causas sociopolíticas de ésta para poder luchar contra ella". José Antonio Langa tiene claro desde hace más de veinte años, cuando comenzó a militar en el movimiento cultural cristiano, que un concepto como la solidaridad puede aprenderse e interiorizarse. Para este aprendizaje surgieron, también hace más de dos décadas, una treintena de Casas de la Cultura y Solidaridad en España. La de Sevilla se encuentra en Ciudad Jardín, "es una casa abierta a la sociedad", comenta este profesor de Matemáticas de la Hispalense. "Éste es un centro de formación en solidaridad", explica José Antonio Langa, quien añade cómo a lo largo del año unas 50 personas trabajan en las distintas actividades que se programan, desde la formación para adultos, con cursos sobre concienciación de realidad política y social con los más desfavorecidos, hasta la Doble Escuela, una actividad para niños donde los fundamental es "que se les forme en la tarea de compromiso con los demás", afirma. De carácter público son las campañas Norte-Sur, donde se denuncian las causas del hambre y la pobreza, y la Marcha de Navidad. Igual de significativos en este trabajo altruista son los más de 600 títulos publicados en ediciones Voz de los Sin Voz, una selectiva biblioteca (también hay acceso a documentales) donde es posible conocer de cerca la pobreza, la guerra o la inmigración.

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