El consumo industrial de agua cae a los niveles de la última sequía

  • La crisis y el cierre de empresas provoca una rebaja de más del 6% en el empleo de agua, un registro similar al del período entre 1992 y 1995.

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Emasesa ya tiene comprobado que el consumo industrial de agua a lo largo de 2012 se ha situado al mismo nivel que en los años de la última sequía, un período comprendido entre 1992 y 1995. Las industrias, bares y oficinas redujeron el empleo de agua hasta un nivel que no se registraba en los últimos quince años, según los datos históricos de la compañía metropolitana. La crisis económica, con el consiguiente cierre de empresas en unos casos y el descenso de la producción en otros, se apunta como la causa de esta bajada considerable, según las fuentes consultadas por este periódico.

El consumo industrial de agua en 2012 fue de 46,1 litros por habitante al día, lo que supone una reducción del 6,2% respecto al año anterior, la mayor bajada en tres lustros. En 2011 fue de 49,2 litros por habitante al día, un registro que supuso un descenso de sólo un 2,6%, y en 2010 el consumo se fijó en 50,5 litros por habitante al día, un 2,5% menos que el año anterior. Desde 2004 siempre ha ido cayendo el consumo industrial, pero en terminos porcentuales bajos, salvo en 2008 que se redujo en un 5,3%. El de 2003, con 58,1 litros de agua por habitante al día, se produjo la última subida, con un 97%.

La compañía municipal atribuye el fuerte descenso del consumo industrial en 2012 a la menor producción, al uso más racional de este bien escaso (como ocurre con el consumo doméstico) y al cierre de empresas.

Los datos que maneja la empresa acerca del consumo industrial en el primer trimestre de 2013 apuntan a un descenso en el consumo mucho menor, por debajo del 2%, aunque por el momento se trata de estimaciones a la espera de los registros definitivos.

En cuanto al consumo doméstico, los sevillanos siguen reduciendo el empleo de agua. En 2012 consumieron un 2,3% menos. Y el arranque de 2013 indica que el consumo desciende ya por encima del 1%. Y estas cifras a la baja se producen a pesar de que ha aumentado la población abastecida por Emasesa como consecuencia de haberse integrado la población de El Ronquillo. La reducción del consumo doméstico se atribuye a las campañas de concienciación que periódicamente se ponen en marcha para favorecer el uso racional de un bien escaso, y a la mejora de las infraestructuras para garantizar un mejor aprovechamiento.

Emasesa, una vez más, se enfrenta con estos datos a su propia paradoja. El menor consumo de un recurso escaso como el agua es un éxito indiscutible, pero también incide negativamente en la facturación de la empresa. El historial de Emasesa revela que los consumos industriales se ajustaron a criterios de mayor eficiencia tras el último periodo de sequía (1992-1995), si bien a partir de 1996 se registraron subidas progresivas anuales en función de una mayor actividad económica. La tendencia al alza se mantuvo hasta el último trimestre de 2008, cuando comenzó un descenso que se agravó en el arranque de 2009 y que ha terminado por acentuarse en los meses posteriores. El gasto industrial de agua supone el 25% del volumen de negocio de Emasesa, razón por la que la caída de facturación tiene consecuencias en las previsiones económicas de la empresa.

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