El crematorio aumenta su actividad un 11,7% tras la ampliación horaria

  • La apertura de los hornos durante el fin de semana evita el desplazamiento de los familiares a otras localidades para poder incinerar a sus difuntos

El crematorio municipal vuelve a aumentar su actividad tras cuatro años en los que los servicios habían disminuido como consecuencia del cierre los fines de semana. Este incremento se constata en el último balance ofrecido por la Delegación de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de Sevilla, que refleja que el pasado año se efectuaron 3.906 cremaciones, un 11,7% más que en 2006.

Dicha subida coincide con el primer año en el que el horario de funcionamiento se amplió, ya que hasta noviembre de 2006 el crematorio no abría los fines de semana, por lo que los familiares de los difuntos tenían que desplazarse a otras localidades de la provincia para incinerarlos. De esta forma, si una persona moría un viernes no podía recibir las honras fúnebres hasta el lunes. Más de 48 horas de espera que, en esas circunstancias, provocaban la búsqueda de otros crematorios en municipios cercanos como Utrera, Coria del Río, Dos Hermanas o La Algaba. Actualmente, el crematorio sólo cierra el domingo por la tarde.

El gráfico adjunto es un reflejo de esta situación y de la creciente predilección de los sevillanos por la incineración frente al enterramiento tradicional. Esta demanda se constata desde 2003, cuando el crematorio hispalense recibió el mayor número de finados para ser convertidos en cenizas: 4.256. En un solo año los incinerados aumentaron más de un 30%. Sin embargo, los hornos crematorios de la capital andaluza resultaron insuficientes para dar respuesta a la demanda. A ello se unió la restricción horaria, lo que provocó que en cuatro años la disminución de servicios alcanzara casi el 18%. Tras este declive, la actividad se incrementa de nuevo. Las previsiones para este año apuntan una vuelta a los índices anteriores: hasta octubre se incineraron 3.162 personas.

La capital andaluza es la primera ciudad española en número de incineraciones, ya que de cada 100 fallecidos, sólo 44 son inhumados. Las ventajas económicas cambian las costumbres. La diferencia de coste entre una incineración y una sepultura tradicional puede alcanzar los 1.000 euros, según la Unión de Consumidores de Sevilla. El encarecimiento se produce en el tipo de ataúd (en las cremaciones son de menor calidad) y en la compra de la tumba o el nicho.

Por este motivo, entre los proyectos de remodelación del cementerio de San Fernando se encuentra la construcción de un nuevo edificio con cuatro hornos crematorios. Esta obra, no obstante, sufre un gran retraso debido al contencioso judicial que el Consistorio ha mantenido con la empresa adjudicataria de la construcción, que reclamaba más dinero del presupuesto adjudicado. El Consejo Consultivo de Andalucía ha resuelto a favor del Ayuntamiento.

El proyecto está ahora fiscalizado por Intervención, a espera de una nueva licitación, que estaba prevista para septiembre, pero que también se ha aplazado. La crisis puede provocar que no se encuentre un aspirante a corto plazo. El tiempo fijado para la ejecución de las obras es de 18 meses. El nuevo edificio cuenta con una inversión previa de 2,1 millones de euros. Además de los cuatro hornos crematorios, también se habilitará una sala de espera con capacidad para 100 personas, cafetería, aseos, vestuarios para personal, almacén y oficinas.

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