"Esto para mí es una desgracia y lo siento mucho de todo corazón"

  • Javier Suárez Rodríguez, el joven que causó el accidente de Tablada con dos fallecidos, pide públicamente perdón a las familias de las víctimas nueve meses después.

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Javier Suárez Rodríguez, el joven de 25 años que el pasado lunes fue excarcelado a la espera de que se celebre el juicio por el accidente de Tablada que costó la vida a una pareja de novios, pidió ayer públicamente perdón a las familias de Rosa María Real Calero y Ángel Antonio Marrero Jiménez nueve meses después del suceso.

El acusado, que acudió al edificio Noga para presentarse en el juzgado y hacer entrega de su carné de conducir, tal y como ha acordado la juez en el auto de libertad provisional, señaló a la salida del edificio judicial que lamenta lo ocurrido. "No puedo hablar mucho, yo sólo quiero decir que lo siento mucho, esto para mí es una desgracia. Nunca he tenido ningún problema con la Justicia y no sé cómo esto me ha podido pasar a mí", afirmó el joven visiblemente emocionado. "Lo siento mucho por mi familia y por la otra familia, lo siento mucho de todo corazón", insistió Javier Suárez, que iba acompañado de algunos de sus familiares.

Su abogado defensor, Manuel Manzaneque, explicó a los periodistas que el joven lamenta profundamente lo ocurrido y recordó que la libertad se ha acordado después de haberlo solicitado en tres ocasiones y de que se haya suspendido el juicio dos veces, la última el pasado 18 de julio, por la incomparecencia de dos testigos claves de las acusaciones que no han recogido sus citaciones, si bien uno de ellos sí compareció la última ocasión en la que se fijó la vista oral. El letrado señaló que la jurisprudencia del Supremo establece que la prisión preventiva debe mantenerse cuando hay posibilidad de riesgo de fuga, lo que a su juicio no se da en este caso, como ha entendido la juez que debe enjuiciar al joven, y recordó que han aportado informes del Ayuntamiento de Coria del Río sobre las actividades solidarias a las que se ha dedicado el joven.

Manzaneque afirmó que es cierto que "ni Rosa ni Ángel Antonio tenían que haber fallecido" pero, según el letrado, hasta este momento no se ha demostrado la culpabilidad de su cliente, al que ampara el principio de presunción de inocencia porque aún no ha sido juzgado. "La única prueba es la declaración de esas personas que no han venido al juicio", añadió el abogado, que señaló que Ángel Antonio también dio positivo en la alcoholemia y si le hubiera pasado esto a él habría buscado igualmente un abogado para que le defendiera.

Preguntado por la tasa de alcoholemia que arrojó el acusado y que cuadruplicaba el límite permitido, el abogado de la defensa dijo que "no está demostrado que bebió tanto y la prueba que se practicó deja mucho que desear". El abogado comentó que ha impugnado precisamente la prueba de alcoholemia porque la primera muestra se realizó con un "etilómetro provisional", portátil, de los que se compran en una farmacia, y no quiso revelar más datos sobre la prueba de sangre que se le practicó por estrategia de la defensa.

El letrado concluyó que su cliente "lamenta muchísimo" el accidente y añadió que él comprende a los familiares de las víctimas porque él también es padre de un joven de la misma edad. Javier Suárez Rodríguez, que abandonó la prisión de Sevilla-I sobre las 21:30 del lunes, deberá comparecer todas las semanas en el juzgado de su localidad, como medida cautelar para garantizar que no va a eludir la acción de la Justicia.

Los padres creen que el perdón llega tarde y recurren la libertad

Enrique Real Calero, padre de una de las víctimas del accidente de Tablada, consideró ayer que el perdón que ha solicitado el acusado llega tarde y está "desfasado", porque las familias de las víctimas consideran que "no era el momento para hacer esa declaración". El padre de Rosa María aseguró ayer que no quieren venganza por la muerte de su hija. "Siempre he llevado de manera muy seria este asunto y sé perfectamente la diferencia que existe entre Justicia y venganza, lo que desearía desde el fondo de mi corazón es que volvieran mi hija Rosa y mi amigo Leo [en alusión al apodo de Ángel Antonio]", aseveró Enrique Real. El padre añadió que eso no significa que renuncie a que "se aplique la ley con su mayor rigor posible". El abogado de los familiares, Manuel Parrilla, anunció ayer que van a recurrir ante la Audiencia de Sevilla la decisión de la juez de dejar en libertad a Javier Suárez Rodríguez, al considerar que constituye un "incumplimiento" de la decisión que adoptó un órgano superior, en este caso la Audiencia, que confirmó en abril la prisión provisional.

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