La crisis 'dispara' las denuncias falsas por robo para cobrar el seguro

  • La Guardia Civil detiene a dos personas que aseguraron haber sido víctimas de robos en Lebrija y Gelves · Uno de los arrestados quiso dar veracidad a la denuncia autolesionándose con un cúter

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Las Fuerzas de Seguridad del Estado han detectado este verano un incremento importante de las simulaciones de delito y las denuncias falsas, sobre todo, encaminadas a intentar defraudar a las compañías de seguros. Se trata de una modalidad delictiva que suele sufrir repuntes cada verano, pero este año el incremento ha sido más destacado que en temporadas anteriores como consecuencia de la crisis económica.

La Guardia Civil informó ayer de dos operaciones contra este fraude desarrolladas en Lebrija y Gelves en los últimos días. En el primero de los casos, los agentes del instituto armado detuvieron a un hombre que denunció un atraco ficticio y llegó a cortarse en el abdomen con un cúter para darle credibilidad a su denuncia.

La supuesta víctima, de 49 años e identificada mediante las iniciales M. E. A., aseguró en el cuartel de la Guardia Civil que dos personas le agarraron por la espalda y que una de ellas le hizo dos cortes en el abdomen con un cúter mientras que la otra le decía "no te muevas que el próximo va al pescuezo". Luego insistió en que cayó al suelo semiinconsciente y que le arrebataron una cartilla en cuyo interior había 1.200 euros en efectivo. Los agentes ya sospecharon de esta primera versión porque el hombre aseguraba que no había podido ver nada.

Dos días más tarde, el denunciante fue llamado a declarar por el equipo de Policía Judicial de Lebrija, donde examinaron las heridas provocadas por el cúter. Un análisis de las lesiones determinó que podrían haber sido provocadas por el propio denunciante. Cuando los agentes le expusieron a éste sus sospechas, el hombre confesó haber simulado el delito y haberse autolesionado para llamar la atención de su familia. Por esta razón quedó detenido como presunto autor de un delito de simulación de delito y denuncia falsa.

El segundo de los casos ocurrió en Gelves, donde un hombre fue arrestado por presentar una denuncia del robo en el interior de su vehículo con la intención de cobrar el seguro. El detenido presentó una denuncia ante la Policía Local de este municipio donde decía haber encontrado el coche con los cristales rotos, sin ruedas y sin otras pertenencias. La Guardia Civil comprobó que los efectos cuya desaparición había denunciado se encontraban en el domicilio de su ex pareja. Cuando fueron a detenerlo, el hombre trató de huir de la Guardia Civil, pero fue alcanzado por uno de los agentes, al que llegó a lesionar tras mantener con él un forcejeo. Por ello, además de la denuncia falsa se le imputan también los delitos de resistencia y desobediencia a la autoridad.

Ambos casos son dos buenos ejemplos del tipo de denuncias falsas que se presenta con frecuencia en la provincia de Sevilla. Por estos delitos, la Guardia Civil suele detener cada semana a al menos una persona. Esta media sube en verano. Casi siempre se denuncian robos ficticios con la intención de cobrar la prima de las aseguradoras. Suele darse el caso también de personas que se han gastado un dinero y denuncian haber sufrido robos para evitar tener que explicar a sus familiares en qué lo han despilfarrado.

La Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras (ICEA), un organismo nacional que se dedica al estudio del sector de los seguros, cifró el año pasado en algo más de un 10% el crecimiento de las denuncias falsas en Sevilla en relación con el año anterior. Se trata de un crecimiento cinco veces superior al de la media del territorio nacional, que fue del 2,1%.

El incremento también es patente en la capital. En el último mes han sido detenido cinco personas sólo en el distrito Centro por estos hechos. En julio, la Policía Nacional arrestó a un agente de seguros y a su cliente por simular un robo con violencia. En esta ocasión la supuesta víctima del robo denunció que sufrió un atraco por parte de dos individuos que lo amenazaron con una navaja para sustraerle 280 euros y un teléfono móvil tipo PDA. Lo que había ocurrido en realidad era que el denunciante había perdido el dinero y el aparato en el local donde trabajaba, pero se lo habían robado al descuido y no siendo intimidado con arma blanca.

Las pólizas de seguro no cubren los robos al descuido, por lo que el agente de la compañía había indicado a su cliente que dijera que había sido atracado para poder cobrar así la indemnización. En otras ocasiones, quien ha sido víctima de un robo infla la cantidad que ha perdido.

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