El dueño del local donde robó un nazareno pide buscar al ladrón en la lista de hermanos

  • La Policía Judicial del distrito Nervión se hace cargo de la investigación y reclama el vídeo de seguridad al restaurante

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Los propietarios del restaurante de la cadena Papasá que fue asaltado en Semana Santa por un nazareno que vestía la túnica de la Hermandad del Baratillo solicitarán a la Policía que busque al ladrón en el listado de miembros de la hermandad.

La Policía Judicial del distrito Nervión se ha hecho cargo de la investigación y hoy mismo ha citado a declarar a uno de los dueños del establecimiento, al que también ha reclamado que aporte el vídeo grabado por la cámara de seguridad donde se observa al nazareno entrar en el restaurante y acceder a la cocina.

Desde un primer momento, los investigadores sospechan que el individuo pudo actuar en connivencia con algún empleado, ya que entró en el local con una llave y tenía información exacta sobre dónde se encontraba la caja fuerte y la cámara de seguridad. Sabía incluso la combinación de la caja de caudales, de la que se apoderó de un total de 1.500 euros, según confirmó ayer Alberto Martínez, uno de los propietarios del restaurante Papasá. El asaltante se hizo con el dinero de la recaudación, unos 1.000 euros, mientras que el resto hasta alcanzar los 1.500 euros correspondía a las monedas de cambio necesarias para afrontar la Semana Santa.

Alberto Martínez explicó que en la comparencia ante la Policía Nacional aportarán precisamente una decena de nombres de trabajadores o ex empleados del establecimiento, con la finalidad de que los agentes pidan la autorización judicial correspondiente para acceder al listado de hermanos del Baratillo y buscar las posibles relaciones entre éstos y el nazareno que materializó el robo en la madrugada del Jueves Santo.

El ladrón entró sobre las tres y diez minutos de esa madrugada, hora en que saltó la alarma. Las imágenes grabadas por la cámara de seguridad muestran cómo el delincuente portaba un paraguas con el que movió la videocámara, para evitar que continuara captando imágenes de las dependencias del restaurante. De esa forma, el individuo se aseguraba la intimidad necesaria para abrir la caja fuerte.

Los vigilantes de seguridad de la central de alarma que el restaurante tiene contratada llegaron poco después y no observaron nada raro, sólo que la puerta estaba abierta. Dentro del establecimiento no había nada revuelto, salvo la cámara girada hacia el techo y el dinero que había desaparecido de la caja fuerte.

El singular robo perpetrado en el restaurante de la cadena Papasá provocó ayer diversas reacciones entre los vecinos de la zona, algunos de los cuales consideraron el atraco como "una falta de respeto a la Semana Santa sevillana, con lo que ello significa para la ciudad".

Otros vecinos explicaron a Europa Press que "el hecho de utilizar una túnica de nazareno para cometer este tipo de delitos significa una ofensa para la Semana Santa", puesto que "hay nazarenos que de verdad hacen con devoción su estación de penitencia".

El suceso se produjo en un día que suele ser de gran facturación, aunque este año no fue así porque el Miércoles Santo no salió ninguna cofradía por el mal tiempo. Esa misma noche se reventó la caja de la confitería de La Campana.

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