movimientos migratorios

La emigración desciende a los niveles de 2009

  • Unos 14.300 españoles se han marchado de Sevilla a algún país extranjero en los últimos 10 años, la mayoría de ellos con una edad entre los 29 y los 34 años

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Imagen de Rosell / EFE / Julio Muñoz

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Tras la salida masiva de ciudadanos extranjeros y nacionales fuera de España durante los peores años de la crisis, la emigración en la provincia de Sevilla continúa descendiendo hasta alcanzar en la actualidad los niveles de 2009. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados el 14 de diciembre, en el primer semestre de 2017 emigraron en la provincia un total de 2.345 personas, un 12% menos que en el mismo periodo de 2016, y un 43% menos que en 2013, cuando salieron de la provincia con destino algún país extranjero 4.145 personas.

En los últimos diez años, 54.087 personas se han marchado de Sevilla con el destino a algún país extranjero en busca de oportunidades. De este total, 14.297 tenían nacionalidad española, es decir, un 26,5%. Durante estos años, siempre eran mayoría los extranjeros que retornaban a su país; sin embargo, cada vez la diferencia entre españoles y extranjeros que se marchan es menor. La salida de internacionales comenzó a frenarse a partir de 2014, pero la emigraciones de españoles no ha dejado de crecer hasta el primer semestre de 2017.

Análisis de la migración en la provincia Análisis de la migración en la provincia

Análisis de la migración en la provincia / FUENTE: INE. GRÁFICO: Dpto. de Infografía

En total, este año, según el INE, han emigrado 1.119 personas con nacionalidad española. El periodo con la cifra más alta fue durante el primer semestre de 2016, cuando se fueron 1.200 sevillanos. La mayoría de ellos tenían entre 30 y 34 años, seguidos de los de entre 25 y 29 años.

"Andalucía siempre ha sido una región de emigrantes, especialmente durante la década de los 60, 70 y 80", explica Josefina Cruz Villalón, catedrática de Geografía Humana de la Universidad de Sevilla. "Cuando yo les hablaba en los años 80 a mis alumnos del concepto de inmigración, creían que era un invento mío. Ellos sólo habían conocido el concepto de emigrantes. Todos tenían algún familiar o conocido que se había marchado a Alemania, Francia o Barcelona".

La mayoría de los extranjeros que llegan a Sevilla son de Venezuela y Nicaragua

Esta tendencia cambió a partir de los 90, especialmente a finales de esa década y principios del siglo XXI. "Con la llegada de la crisis, la emigración resurgió con fuerza. No venían inmigrantes, muchos extranjeros que llegaron hace 15 años empezaron a retornar a sus países de origen y los sevillanos volvieron de nuevo a salir en busca de oportunidades, al igual que en la década de los 60", continúa la profesora Cruz Villalón. "La diferencia es que, en los años 60 y 70, los emigrantes eran personas poco cualificadas y del mundo rural, y ahora son jóvenes con estudios superiores que no encuentran empleo aquí".

La catedrática hace hincapié en el hecho de que los que se han ido no son sólo sevillanos, sino también aquellos extranjeros que tras muchos años en España han conseguido la nacionalidad española y los hijos de éstos, españoles de nacimiento. A pesar de estos movimientos, Josefina Cruz destaca el descenso de la emigración en los últimos años. "Si vemos la emigración como un termómetro de la situación económica de la zona, este descenso es positivo, pero es conveniente esperar y analizar un periodo de tiempo más amplio para ver si esta tendencia se mantiene".

El Partido Popular de Sevilla, por su parte, no se muestra tan optimista y, como principal fuerza de la oposición, critica las medidas llevadas a cabo por el Ejecutivo andaluz. Recientemente, las Nuevas Generaciones del PP de Sevilla alertaban de la "huida" en 2016 de 5.397 jóvenes sevillanos por la "nefasta gestión" del PSOE, pero no aclaraban de dónde procedía ese dato. Éstos proponen medidas como un "fondo reembolsable de 90 millones" para proyectos empresariales de los jóvenes, un abono de transporte público o una "mesa de emancipación".

"Susana Díaz sigue dando la espalda a la formación juvenil. No sólo un 23% de los jóvenes andaluces abandonan el sistema educativo antes de finalizar sus estudios, sino que en los últimos cuatro años ha habido 5.959 jóvenes sevillanos que se han quedado sin plaza de Formación Profesional y, por tanto, sin oportunidades de empleo", destacó Pedro González, presidente de las Nuevas Generaciones del PP de Sevilla.

Una joven aguarda en el aeropuerto de Sevilla junto a varias maletas. Una joven aguarda en el aeropuerto de Sevilla junto a varias maletas.

Una joven aguarda en el aeropuerto de Sevilla junto a varias maletas.

Con respecto a la inmigración, las personas que llegan a Sevilla, el dato más bajo también se registró en 2013. A partir de esta fecha, los números se han ido recuperando poco a poco hasta cerrar el primer semestre de 2017 con 3.658, último dato disponible del INE. Es la cifra más alta desde 2010, pero aún está bastante lejos de los números registrados antes de la crisis. En 2007 llegaron 6.000 inmigrantes a la provincia de Sevilla. Hay que tener en cuenta que los datos del Instituto Nacional de Estadísticas sólo incluyen a las personas que registran sus movimientos de manera oficial, y no los que migran de manera irregular.

La caída de inmigrantes y el aumento de los emigrantes provocó que durante los años 2012, 2013, 2014 y 2015 el saldo migratorio en la provincia de Sevilla fuera negativo, es decir, el número de personas que se marchaban, ya fueran españolas o extranjeras, era superior al número de aquellos que llegaban. Especialmente llamativo fue el periodo comprendido entre el segundo semestre de 2012 y el segundo semestre de 2013, cuando eran más las personas con nacionalidad extranjera que retornaban a sus países de origen o se marchaban de Sevilla para probar suerte en otros países, que los extranjeros que llegaron.

"En la década de los años 60 y 70, el saldo migratorio también era negativo; sin embargo, la población no disminuía. Andalucía tenía una población joven que crecía mucho. La emigración era fuerte, pero la tasa de natalidad también. El crecimiento vegetativo consiguió atenuar el efecto migratorio", explica Josefina Cruz, catedrática de Geografía Humana. "Dos millones de andaluces se fueron, pero nuestros núcleos de población son grandes, no como en Aragón o Castilla La Mancha, por ejemplo, donde hubo pueblos que prácticamente se quedaron vacíos".

Según datos de Josefina Cruz, en los años 50, la población de Sevilla era de casi 1.100.000. En 1960, había 1.234.842 habitantes y en 1970, 1.327.190. "A pesar de la fuerte migración, nunca hemos perdido población porque había muchos nacimientos, pero sí hemos perdido peso relativo. En 1940, la población andaluza representaba más del 20% de todo el territorio español, y ahora esa representación es aproximadamente del 17%", indica la catedrática de la Hispalense.

En la actualidad, la tasa de natalidad es mucho menor que entonces, pero la inmigración frena igualmente ese descenso de la población. "Estamos en una fase de recuperación, Sevilla es un territorio atrayente, sobre todo de gente joven y trabajadora, mientras que otras provincias como Málaga atrae a extranjeros jubilados", que no resultan productivos para la economía de la zona, explica la profesora Cruz Villalón.

La mayoría de los inmigrantes que llegaron a la provincia de Sevilla durante el primer semestre de 2017 procedían de Sudamérica (el 32% del total). En el mismo periodo de 2008, éstos también eran mayoría, pero su peso era mayor, representaban el 38% del total de los inmigrantes. Venezuela es el principal país de origen, seguido de Colombia. Fuera de Sudamérica, también destacan Nicaragua, Marruecos y Rumanía.

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