Las familias del accidente de Tablada recurren para pedir la pena máxima

  • La acusación particular reclamará a la Audiencia que aplique el mismo criterio que en los atropellos del Paseo de Colón y la discoteca EM y eleve la condena a 5 años

Comentarios 1

Las familias de Ángel Antonio Marrero Jiménez y de Rosa María Real Calero, la pareja de novios que murió el 30 de octubre de 2011 en un accidente en Tablada, recurrirán la condena de cuatro años de cárcel impuesta al joven Javier Suárez Rodríguez, al considerar que en este caso debe aplicarse el mismo criterio que se siguió en el caso de los atropellos registrados en los últimos años en el Paseo de Colón y a las puertas de la discoteca EM.

El abogado Manuel Parrilla, que ejerce la acusación particular en este caso, explicó ayer a este periódico que en el accidente ocurrido en la avenida de Juan Pablo II debe aplicarse el artículo 381 del Código Penal, que contempla la posibilidad de imponer una pena máxima de cinco años cuando el delito contra la seguridad vial se cometa con "manifiesto desprecio por la vida de los demás". El letrado precisó que este precepto fue aplicado por la Audiencia Provincial en los dos precedentes que existen en Sevilla de sucesos similares, en los que se ha aplicado "la Justicia con el máximo rigor".

Los familiares de las víctimas, añadió Manuel Parrilla, lo que quieren es que "se haga la misma Justicia que en esos dos casos", por lo que van a presentar un recurso de apelación contra la sentencia dictada por el juzgado de lo Penal número 8 de Sevilla.

Tanto en el doble atropello mortal que ocurrió en el Paseo de Colón el 4 de abril de 2010 como en el que tuvo lugar el 28 de noviembre de ese mismo año en Tablada, los conductores implicados fueron condenados a penas superiores porque, según recordó el letrado, se aplicó en ambos casos el artículo 381 del Código Penal. En el caso del doble atropello mortal del Paseo de Colón, el acusado, Fernando Vargas Cornelló, fue condenado a seis años de prisión por el doble homicidio imprudente de Patricia Alfaro y Almudena González. En el atropello junto a la discoteca EM, la Justicia condenó a Javier Gómez Ávila a seis años y medio de prisión por la muerte de la joven Silvia Reyes.

La juez de lo Penal número 8 de Sevilla condenó esta semana a cuatro años de prisión a Javier Suárez Rodríguez como autor de dos delitos de homicidio por imprudencia y dos delitos contra la seguridad vial, al estimar que el acusado circulaba bajo los efectos del alcohol, conducía a 98 kilómetros por hora en una vía limitada a 50, y además se saltó dos semáforos en rojo antes de colisionar brutalmente con el vehículo que ocupaban las víctimas.

La magistrada impuso la máxima pena para el delito de homicidio imprudente -que oscila entre uno y cuatro años-, al considerar que, si bien la defensa alegó en el juicio que la máxima sanción debería reservarse para casos aún más graves, la juez "no logra imaginar un daño mayor, so pena de que sea tan sólo cuantitativo, toda vez con su acción gravemente imprudente, ha segado la vida de dos personas muy jóvenes".

Según la magistrada, la imprudencia del acusado se situaría "en un grado máximo, habida cuenta de la gravísima infracción de las normas de circulación elementales cometidas por el acusado", señala la juez, que considera acreditado que el acusado circulaba con una tasa de alcohol de 2,11 gramos por litro, con lo que cuadruplicaba el nivel autorizado.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios