calle rioja

Con la fe desde Teherán a Sevilla

  • Celebración. La comunidad Bahá'í de Sevilla, fieles a una religión perseguida en Irán desde la revolución de Jomeini, celebran el sábado el segundo centenario de su fundador

De izquierda a derecha, Mahin Nour, su hija Hedyeh y Darius Owrang, de la comunidad bahá'í de Sevilla De izquierda a derecha, Mahin Nour, su hija Hedyeh y Darius Owrang, de la comunidad bahá'í de Sevilla

De izquierda a derecha, Mahin Nour, su hija Hedyeh y Darius Owrang, de la comunidad bahá'í de Sevilla / Víctor Rodríguez

Daniel nació en Sevilla en 1992. Año del quinto centenario del Descubrimiento de América y del segundo centenario del fallecimiento de Bahá'u'lláh (1817-1892), profeta fundador del credo bahá'í de su madre, Hedyeh Nakhai, y su abuela, Mahin Nour. Dos mujeres nacidas en Teherán, un país, el de sus ancestros, al que nunca pudo ir Daniel por que la bahá'í sigue siendo allí una religión perseguida.

Mahin y Hedyeh llegan a Sevilla el 20 de octubre de 1976. Mañana se cumple otro aniversario de una verdadera égida. Dos mujeres y dos hombres: Mohammed Nakhai, el marido de Mahin, y Homayoun, el hermano de Hedyeh. Era un matrimonio joven, el marido 42 años, 31 la mujer, dos hijos de once y nueve años.

Bahá'u'lláh se carteó con Napoleón III, el zar Alejandro, Pío IX y la reina Victoria

Mohammed se había jubilado como controlador aéreo en la Persia del Sha y la idea era disfrutar de las rentas de su trabajo y facilitarles a sus hijos "otras civilizaciones, otros idiomas". Tenían familia en Austria y otros países europeos. Sevilla era una escala, pero la revolución de Jomeini cambió sus planes y su credo los convirtió en desterrados. El marido se quedó sin jubilación, sus hijos perdieron las becas y ellos tuvieron que reinventarse. "Intentó ser controlador aéreo en España", cuenta su viuda -Mohammed murió hace cuatro años-, "pero un extranjero lo tenía difícil". Montaron una tienda de ropa en la Cuesta del Rosario, pasaron a San Eloy. Vivieron un año de alquiler en Triana hasta que en Cambalache vieron este piso en la undécima planta de un bloque de San Diego.

Son algunos de los treinta persas o iraníes afincados en Sevilla que profesan el credo bahá'í. Cuando se piensa en la historia de las religiones, no imaginas que ésta la fundó un hombre coetáneo del ferrocarril y el telégrafo, que cambió la comodidad por las vicisitudes del exilio. Un profeta que se carteó con Napoleón III, el zar Alejandro II de Rusia, la reina Victoria de Inglaterra y el papa Pío IX. Los tiempos de Abraham Lincoln y el crepúsculo de Isabel II. Los dos hijos que Mahin se trajo de Teherán la han hecho abuela de cuatro nietos sevillanos que saben que Irán se clasificó para el Mundial de Rusia.

El sábado quieren compartir el segundo centenario del nacimiento de su fundador con un encuentro en el Hogar Virgen de los Reyes (19:00, calle San Isidoro de Sevilla). "Queremos que los sevillanos conozcan a Bahá'u'llá como saben que existe Gandhi, de la misma forma que nosotros le hablamos a nuestros hijos de Cristo o de Mahoma".

Darius Owrang llegó a Sevilla en 1985. Sus padres, también bahá'is, habían huido de su país, pero él no lo tuvo tan fácil. "Tuve que hacer el servicio militar y estuve en la guerra Irán-Iraq". Su condición de hijo de bahá'ís le cerró las puertas de la Universidad. "Nos echaban de la Universidad, de lás fábricas. No podías tener trabajos oficiales, sólo cosas sencillas para pasar desapercibido". Llegó a Sevilla con 23 años, se reencontró con su familia y se casó con una mujer de Peal de Becerro (Jaén). La provincia de origen del padre de Daniel y su hermano Roberto, nacido en Torreblascopedro. La madre estudió Empresariales y trabaja en una empresa de organización de bodas.

Desde la undécima planta del piso de Mahin se ve Sevilla entera, con un primer plano de la barriada de los Carteros, buena analogía para un profeta que escribió en carta epístolas a personajes tan notorios. Protagonistas de su particular destierro, sublimado en una ciudad que adoran, siguen los dictados del primer desterrado. "El clero musulmán lo desterraba cada vez más lejos, porque donde fuera surgían seguidores. Fue a Bagdad, con su mujer y sus hijos, a Constantinopla, Adrianópolis y finalmente a San Juan de Acre, a una ciudad-prisión conocida como metrópolis del búho".

Mohammed perdió la jubilación como controlador aéreo y las becas para su hijo

Arnold Toynbee, el teórico de los ciclos en la Historia, escribió que el fundador de esta religión era tan conocido en los años cincuenta por el occidental de cultura media como el cristianismo en el segundo siglo después de Cristo en el Imperio Romano. Aunque el profeta nació en Irán, dicen que Estados Unidos y la India son los dos países con mayor número de seguidores de una religión con siete millones de creyentes. Hedyeh no se siente muy cómoda con la palabra religión. "Yo creo que es un nuevo concepto, aunque como hay un mensajero y un libro sagrado, también se puede hablar de religión". Un libro, El Libro Más Sagrado, cuyos originales están custodiados en Haifa (Israel), donde está enterrado su profeta y está la sede de la Casa Universal de Justicia. "Parte de los escritos los hizo él personalmente y el resto amanuenses a su dictado, aunque todos los textos los repasaba y sellaba para verificarlos".

La comunidad bahá'í de Sevilla ha mantenido contactos con miembros de otras religiones y se reúnen en el Centro Arrupe. Se sienten cómodos con la religiosidad tal como la vive su ciudad de acogida. "Nuestros hijos están educados en el respeto, nunca se burlan de otras expresiones".

La religión más moderna se rige por un sistema casi medieval. A nivel local, nacional e internacional hay una asamblea de nueve personas. Y el gobierno mundial con sede en Haifa. "Se eligen por sufragio universal y los elegidos saben que no es para tener poder, sino para prestar servicio. El servicio a los congéneres, como predicó Bahá'u'lláh, conocido como padre de los pobres". En su carta a Pío IX contó sus vivencias en el Monte Carmelo. Mahin ofrece té y dátiles a la visita. El undécimo piso es una manera de tener cerca al controlador aéreo, cómplice de una aventura con premisa. "Cuando te cierran una puerta, Dios te abre otra".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios