El gerente de Urbanismo deja el cargo tras sólo cuatro meses

  • El retorno de Martín a la Junta obliga al alcalde a volver a reorganizar su equipo · El ex diputado socialista Miguel Ángel Millán ocupará su puesto en la Gerencia

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Apenas cuatro meses escasos. Desde diciembre hasta -oficialmente, al menos- el martes. El todavía gerente de Urbanismo de Sevilla, el ingeniero y militante socialista Alejandro Martín, abandonará la próxima semana este importante puesto municipal para retornar de nuevo a la Administración autonómica. En concreto, a la Consejería de Justicia y Administración Pública.

Martín llegó al máximo puesto de gobierno de la Gerencia tras la remodelación interna de cargos de confianza acometida en cadena por Alfredo Sánchez Monteseirín a finales de 2007 a raíz de la salida del Ayuntamiento de Fernando Martínez Salcedo, hasta entonces su principal hombre de referencia en el holding de empresas municipales. Alejandro Martín salió de la Junta cuando la entonces consejera de Gobernación, Evangelina Naranjo, parecía condenada a no volver a repetir en el Ejecutivo andaluz por su agrio enfrentamiento con la actual dirección de la agrupación provincial socialista, liderada por José Antonio Viera. Naranjo encabeza una facción del llamado sector crítico -minoritario dentro de la organización- con la actual mayoría política en el seno del PSOE sevillano.

Martín, que hasta ese momento era viceconsejero de Gobernación, puesto al que llegó tras su anterior paso por el Ayuntamiento hispalense, siempre a la sombra de Naranjo, donde la ahora consejera de Justicia y Administración Pública inició su devenir político, sustituyó en el puesto clave en Urbanismo a Manuel Jesús Marchena, geógrafo y hombre próximo al alcalde, que pasó a partir de entonces a hacerse cargo de la Agrupación de Interés Empresarial (AIE) De Sevilla.

Su tránsito por Urbanismo ha sido más que discreto: en las apenas dieciséis semanas al frente de la dirección técnica de la Gerencia prácticamente sólo le ha dado tiempo a conocer por dentro la casa -como se conoce en términos coloquiales a este importante departamento municipal- y a solucionar con discreción asuntos como el conflicto vecinal surgido en la barriada del Parque Alcosa por la licencia de construcción concedida a un centro comercial situado demasiado cerca de unas viviendas. Poco más.

El resto de los grandes asuntos de política urbanística han sido liderados en solitario por Emilio Carrillo, tercer teniente de alcalde y máximo responsable político de la Gerencia.

La marcha de Martín obliga al alcalde a volver a alterar su equipo y a buscarle un sustituto. La decisión definitiva depende, como es obvio, exclusivamente de él, pero todo hace indicar que el nuevo gerente de Urbanismo será Miguel Ángel Millán, un joven político socialista con cierta experiencia en estas lides. Millán, que en estos momentos ocupaba el puesto de coordinador del PSOE municipal, al que llegó hace sólo unos meses tras ocupar coyunturalmente un acta de diputado en las Cortes por la salida del Congreso del socialista Luis Ángel Hierro, aparece en estos momentos como la opción más plausible para llevar el día a día de la Gerencia por distintos motivos. En primer lugar, por su perfil profesional: es abogado especializado en derecho urbanístico y tiene experiencia política en la gestión práctica de planes generales de ordenación urbana, tarea en la que ya estuvo trabajando en el Ayuntamiento de Tomares durante el mandato como alcaldesa de Antonia Hierro, hermana del diputado al que sustituyó en Madrid.

Un segundo elemento a tener en cuenta es su excelente sintonía política con Emilio Carrillo, el edil de Urbanismo. A pesar de alinearse claramente -en términos orgánicos- entre los supuestos hombres de confianza del concejal Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (es secretario de organización de la agrupación Nervión-San Pablo del PSOE, controlada por el edil de Hacienda), Millán conoce al capitular de Urbanismo desde hace más de 15 años y ha trabajado codo a codo con él durante buena parte del anterior mandato municipal.

Y el tercer factor, probablemente el más importante, es que conoce la Gerencia de Urbanismo desde dentro. Antes de que fuera diputado en Cortes, Millán ocupó durante varios años en ella el puesto de director de área, precisamente durante el primer proceso de cohabitación política con IU. Sus tareas durante esta etapa fueron sobre todo de índole interna -negociaba con los vecinos y otros colectivos, representaba institucionalmente al delegado y coordinaba algunos de los diferentes servicios municipales- pero resultaron suficientes para permitirle, al formar parte del comité de dirección de la Gerencia, conocer de primera mano el funcionamiento del departamento.

Estos tres factores permitirían que la nueva etapa que se abrirá a partir de ahora en Urbanismo, pese a todos estos cambios, siga teniendo cierta coherencia con lo hecho durante los últimos tiempos, al encomendarse a una persona que conoce la organización desde dentro, comparte la filosofía del gobierno local y ha trabajado con las personas encargadas de aplicarla. Un factor con el que ya no se contaría en caso de que el alcalde optase al final por imponer como gerente a otro político ajeno al actual equipo de dirección de Urbanismo.

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