Dos grandes torres para el Betis

  • Urbanismo negocia con la Sociedad Anómina Deportiva verdiblanca un plan para reconducir la operación de recalificación del estadio · Las zonas lucrativas se ubicarían ahora en dos edificios de 13 plantas de altura

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Dos grandes torres de 13 plantas de altura colocadas en los vértices noreste y suroeste del antiguo estadio Benito Villamarín concentrarán la mayor parte de la edificabilidad lucrativa que el Ayuntamiento de Sevilla decidió a finales de 2003 regalar a la entidad privada deportiva cuyo máximo accionista es Manuel Ruiz de Lopera. La Gerencia de Urbanismo lleva semanas negociando con los dirigentes del club verdiblanco una salida a la situación de bloqueo en que se encuentra su proyecto de recalificación urbanística. Tras ser aprobado en su fase de desarrollo -en septiembre del pasado año se dio luz verde a un Estudio de Detalle que pone negro sobre blanco el convenio urbanístico suscrito en su día-, la operación había entrado en una especie de punto muerto debido a las alegaciones presentadas contra su formulación tanto por accionistas de la entidad anónima deportiva -grupos de béticos opositores a la actual dirección- como por vecinos de Heliópolis.

El Ayuntamiento, que hace tiempo cerró el periodo de exposición pública, ha decidido ahora dar curso a una parte de estas alegaciones y, de paso, atar mejor desde el punto de vista jurídico la recalificación. Pero no esperaba que la vía judicial se pusiera sobre la mesa, como así ha sido: la asociación de vecinos Los Andes ha advertido que irá al contencioso administrativo -lo que podría provocar, en su caso, la suspensión cautelar de la recalificación- si el edificio terciario que se adjuntará al coliseo -proyectado sobre una parcela de titularidad pública que también se cede al club deportivo- tiene el impacto previsto en los planes iniciales.

De ahí que este proceso de negociación haya provocado, en primera instancia, un retraso en el calendario del Consistorio, que pensaba llevar el citado Estudio de Detalle a aprobación en el Pleno de la próxima semana. Ahora probablemente el expediente se retrase hasta el mes de abril. Incluso algo más. Lo que sea necesario hasta que se llegue a un acuerdo que sea satisfactorio para ambas partes.

Los cambios que se introducirán en dicho planeamiento urbanístico, en líneas generales, serán el resultado del trasvase de edificabilidad urbanística. Esto es: se repartirán de otra manera las mismas plusvalías de la operación sin que se reste ni un metro cuadrado a lo prometido al club verdiblanco. La alteración, ademas, sólo puede discurrir en un sentido: reducir los 50.000 metros cuadrados edificables que, en principio, se concentraban casi por completo, en el solar situado frente al Villamarín.

Y en eso están. Según ha podido saber este diario de fuentes verdiblancas, la opción para salvar la operación pasa ahora por concentrar una parte de la edificabilidad que iba en dicha parcela pública en dos grandes torres que se situarían al noreste y al suroeste de la planta del actual estadio. En el proyecto inicial, de hecho, ya se desgajó de la parcela una parte de la edificabilidad a repartir para concentrarla hacia la Palmera en forma de edificio exento. Aunque en ese momento de la negociación el Ayuntamiento limitó la altura de esta torre a unas nueve plantas, que es la que está prevista para el edificio del estadio proyecto por el arquitecto Antonio González Cordón. Esta opción beneficiaba sustancialmente al Real Betis, ya que el metro cuadrado terciario de la torre con fachada a la Palmera vale en términos económicos bastante más que en el solar municipal situado junto a Heliópolis.

Ahora, sin embargo, ni habrá el citado tope de altura ni una única torre. Según los técnicos, la fórmula sobre la que se trabaja consiste en hacer brotar otra segunda torre adosada al coliseo deportivo -en su zona suroeste-, justo junto a la esquina que forma la calle Iguazú con la avenida de Holanda. Tanto este edificio singular, como el que se preveía en la Palmera, ganarán además altura de forma considerable en relación al volumen global construido del coliseo. Si antes no podían en ningún caso rebasarlo, ahora podrán hacerlo con holgura, ya que la previsión municipal es que se pase de las nueve plantas de altura a al menos trece. Algo más de la altura de los edificios residenciales situados en la manzana ubicada entre las calles Claret y Periodista Ramón Resa.

2003

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