Un hombre clave en la Conferencia Episcopal

  • El sucesor de monseñor Amigo acabó con la tensión en la diócesis de Córdoba por la polémica con Cajasur

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Culto, contundente y hombre fuerte de la Conferencia Episcopal Española (CEE). Se trata -a grandes trazos- del perfil del que será a partir del 17 de enero arzobispo coadjutor de Sevilla, monseñor Asenjo.

El actual obispo de Córdoba nació en Sigüenza (Guadalajara) el 15 de octubre de 1945. A los 24 años fue ordenado sacerdote y tres años más tarde obtuvo la licenciatura en Teología por la Facultad del Norte de España. Continuó su formación en Roma, donde realizó desde 1977 hasta 1979 los cursos de doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y las diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana.

Los primeros años de su ministerio los dedica a la enseñanza sacerdotal. Una labor que desarrolla en su entorno original, la diócesis de Sigüenza-Guadalajara. A este interés se une también el desvelo por la protección del patrimonio, lo que le lleva a ocupar distintos cargos en este área dentro de dicha diócesis: director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y delegado diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993). En 1998 es nombrado copresidente de la Comisión Mixta entre el Gobierno y la CEE para el Plan Nacional de Catedrales. En la actualidad preside la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural, cargo que ostenta desde 2005.

Asenjo entra a formar parte de la cúpula de la CEE en 1993, cuando fue nombrado vicesecretario para Asuntos Generales, cargo que no abandonaría hasta su ordenación episcopal el 20 de abril de 1997 como obispo auxiliar de Toledo, una de las diócesis "con más peso" de España. Su vinculación con la CEE será determinante para el devenir de su carrera y, en especial, la relación que establece con el cardenal de Madrid, monseñor Rouco, que deposita en él gran confianza.

Su máximo cargo en la CEE le llega en 1998 al ser nombrado secretario general y portavoz. Un año más tarde Rouco es designado presidente. Asenjo muestra su contundencia cuando al poco de ser nombrado secretario general expresa a los micrófonos de la Cadena Ser "el deseo de los obispos españoles para que la Cope, de la que somos propietarios, no crispe y sea respetuosa con los intereses de los demás".

De esta contundencia hará gala durante su pontificado como obispo en Córdoba, que inicia en 2003. Su llegada a la antigua capital del califato supondrá el final del enfrentamiento entre su antecesor, el que sería después arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, y el presidente de Cajasur, el sacerdote Miguel Castillejo, por el intento de la Junta de Andalucía de hacerse con el control de la entidad financiera. Asenjo mostró sus cualidades como mediador y logró cerrar el conflicto con la Administración autonómica al aceptar que Cajasur estuviera supervisada por la Junta, a cambio de que la Iglesia conservara la potestad de nombrar a su presidente.

La decisión con más eco mediático en su vigente etapa cordobesa ha sido el rechazo al uso compartido de la Mezquita Catedral cordobesa con la Comunidad Islámica, que ahora, por cierto, busca terreno privado en Sevilla para construir un templo. También ha destacado su opinión contraria a la asignatura Educación para la Ciudadanía al considerar que "la formación de la moral no es competencia del Estado".

En su relación con las hermandades destaca la promulgación en 2005 de una carta dirigida a las cofradías cordobesas donde les pide que "retiren el polvo del camino y algunas adherencias que no responden a su identidad religiosa más tenaz". También les propone que su aportación a las obras asistenciales "nunca sea inferior al 10% de los presupuestos". Toda una advertencia.

Su trayectoria toma ahora una nueva dimensión con el nombramiento como arzobispo coadjutor en Sevilla -cargo del que tomará posesión el 17 de enero- con derecho a suceder al cardenal Amigo. El relevo está asegurado en la Plaza Virgen de los Reyes.

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