El hombre que odiaba las Navidades

  • El cardenal de Sevilla asistió ayer al último día de funciones de la adaptación del cuento de Dickens en la iglesia de San Marcos · Los intérpretes, adolescentes del barrio, pusieron el 'No hay billetes'

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Curro y Joselito tienen nombre de toreros. Y ayer, si valiera el símil, cortaron orejas y rabo. Curro tiene 16 años y Joselito 14. Son hermanos. Su padre es celador en el hospital Macarena y su madre profesora de baile. El arte de Curro y Joselito tuvo ayer un espectador de excepción: el cardenal de Sevilla, monseñor Amigo Vallejo, apareció en la iglesia de San Marcos para asistir a la representación de Cuento de Navidad, una adaptación de la obra de Dickens dirigida al alimón por el padre Isaac, uno de los cuatro párrocos de San Marcos, y por Bella Araceli, la madre de Curro y Joselito, dos de los 27 integrantes del elenco.

José de la Rosa Lérida, verdadero nombre de Joselito, ha hecho toda una vuelta de tuerca. Era Jesucristo en Jesucristo Superstar y ahora encarna durante una hora y 35 minutos a Scrooge, el cascarrabias que en el cuento de Dickens aborrece la Navidad, la fiesta que celebra el nacimiento de su anterior personaje. Curro de la Rosa es un artista multimedia: interpreta el Espíritu de las Navidades Futuras y a sus 16 años es el autor de las imágenes que acompañan a la representación y del DVD "con tomas falsas".

Cuento de Navidad es un alegato contra la Revolución Industrial de mediados del siglo XIX con el que Charles Dickens se convierte en una especie de evangelista de la era moderna. El padre Isaac, burgalés de Arenillas de Río Pisuerga, ex director del colegio San José (Padres Blancos) e impulsor de su mítica Escuela de Teatro, dirigió allí nada menos que 307 montajes. "Siempre me gustó el teatro, desde que estaba en el seminario de Miranda de Ebro". Encontró en internet esta interpretación montada en el teatro Calderón de Madrid por el grupo Insomnio, con adaptación de Christian Mäertens.

Después de Jesucristo Superstar y del espectáculo para el fin de curso del colegio Santa Isabel, estos jóvenes actores "querían más". El padre Isaac habló con los padres de los chavales "porque esto exigía 60 horas de ensayo". A ellos no les asustaba el reto. Soledad Buzón, que encarna al Espíritu de las Navidades Pasadas, actuó ayer con fiebre. La fiebre del teatro pudo más que las verdades del termómetro. Encarna al fantasma que quiere despertar el afecto del huraño Scrooge. Hija de un asesor fiscal, de su personaje dice que "es un poco coqueta y presumida, como yo".

No es frecuente a estas edades -12 a 16 años- que sepan quién es Dickens y conozcan el significado de la palabra paparruchas. Para el vestuario, las madres colaboraron y donde no llegaban ellas estaba una modista. "Voy de ferrero roché". Miguel Rodríguez, 14 años, encarna al Espíritu de las Navidades Presentes. Sus dos hermanos también trabajan en la obra: Beatriz es Uriel, el arcángel -Pilatos en Jesucristo Superstar- y Alejandro forma parte del coro.

Desde que Jaime del Castillo, 13 años, hace del mendigo Sticky, los ve con otros ojos cuando se cruza con ellos por la calle. Fue Judas en la ópera rock. "Con el vestuario se ha querido reflejar la separación de clases sociales, desde los más pudientes a los más miserables", dice el padre Isaac. Bella, la madre de Curro y Joselito, escribió una obra de teatro cuando tenía 8 años. Al padre Isaac le encantaría meterse en alguno de los papeles. "No me gusta dirigir, me gusta interpretar". Cuando montó el Quijote no hizo de cura, sino de Sancho Panza.

El avaro Scrooge tiene familia: Fanny, su hermana (Marina Hernández) y Fred Benton, su sobrino (César Rodríguez, hijo de un funcionario de prisiones y de una florista). Los dos tienen 13 años.

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