Plaza nueva

"En la huelga de 1976 los autobuses los llevó el Ejército"

  • Fermín caballero Moreno. Al revés que Carrillo, es un socialista hijo de comunista. Concejal las dos primeras legislaturas. Modernizó Tussam, donde había trabajado, pasó por Emasesa y creó Lipasam. Empezó en los barcos y fue taxista

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NO hizo la mili "por ser hijo de padre sexagenario", pero va todos los días al cuartel. El antiguo cuartel de San Fernando donde Fermín Caballero (Córdoba, 1945) mantiene sus vínculos con Tussam, donde trabajó y de la que fue delegado municipal.

-¿Un cordobés en Sevilla?

-Mi padre, que había sido concejal en su pueblo, Villanueva de Córdoba, el primero que bombardean en la República, y también en Córdoba capital, era del Partido Comunista, afecto a Pepe Díaz. En una de sus últimas condenas tenía que estar treinta años a más de cien kilómetros de Córdoba. Yo era el más pequeño, mi madre esperó a que yo naciera y nos vinimos a Sevilla.

-¿Concejal e hijo de concejal?

-En Córdoba terminó mi padre su experiencia. Cogió un barco en Alicante y estuvo en Rusia. Muchos primos míos viven en San Petersburgo, por eso una de mis hijas se llama Olga María.

-¿Fermín por el republicano Fermín Galán?

-No. Por un hermano de mi padre, mi tío Fermín, militar, un luchador infatigable que creemos que debió morir en el frente de París.

-¿Su vida han sido los autobuses?

-Empecé en Astilleros en 1963. Estuve en la Chrysler, donde se hacían el Simca Mil y el Dodge Dart. De las dos empresas me despidieron. Por eso siempre tenía como segundo empleo el taxi.

-Del taxi al autobús...

-En Tussam entré en la electricidad de los vehículos. Me despidieron en tres ocasiones. La más sonada, con otros veintidós compañeros, por la huelga de autobuses urbanos en febrero de 1976, tres meses después de la muerte de Franco. Siete días de huelga con los autobuses conducidos por el Ejército. Nos readmitieron por la amnistía laboral de los Pactos de la Moncloa.

-En 1979, al ser elegido concejal, pasa de sindicalista (presidente del comité de empresa de Tussam) a ser empresa...

-En el gobierno tripartito con Uruñuela de alcalde me asignan Tussam y el servicio municipal de Limpieza, Riegos y Baldeos. En la siguiente legislatura, con Manuel del Valle de alcalde, me hago cargo de Emasesa y el 1 de abril de 1986 pongo en marcha Lipasam.

-En Feria, los autobuses urbanos son casetas móviles...

-La Feria del 79 nos cayó a bocajarro, lo primero que hicimos fue que las líneas de los barrios llegaran a la Feria. En la caseta de Tussam, el domingo (hoy) le damos el Giraldillo a los que se jubilan.

-¿Cómo eran los autobuses urbanos?

-De un color azul celeste y blanco sucio. Hasta hacía poco existían los llamados tuertos, con el volante a la derecha. Introdujimos el bonobús, el aire acondicionado y creamos la línea 23, un alivio para la barriada de Juan XXIII.

-¿Cuál era la línea más potente?

-La 9, que iba hasta la Puerta de Jerez. A la Avenida Mayo Gayarre todavía la conocen los más antiguos como la avenida del 9.

-¿Se quitaron el chip del chófer oficial?

-Guillermo Gutiérrez, Floranes y yo compartíamos conductor. Se llamaba Jesús y nos iba recogiendo a los tres. Quedábamos todos los días para tomar una cervecita.

-¿Qué moderniza la flota?

-Un paso decisivo en la municipalización del transporte público fue la ley del Metro de 1975, con el anteproyecto de Plácido Álvarez Fidalgo. Yo formé parte de la comisión asesora en la que por el Ayuntamiento de Madrid estaba José Barrionuevo. El Gobierno de la UCD decía que las únicas partidas presupuestarias del transporte público en grandes ciudades estaban previstas para Madrid y Barcelona, porque tenían una carta especial. Dijimos que eso era inconstitucional.

-Dos mandatos, dos alcaldes...

-La relación muy buena con los dos. En Emasesa, le regalamos a Manolo del Valle una botella de reserva con agua del pantano de la Minilla. Se lo tomó bien.

-¿Nunca fue comunista?

-Voy a cumplir casi cincuenta años de militancia socialista. Empecé en el PSP con Borbolla y Alfonso Lazo. Nos unimos en Cádiz en 1978. Siempre fui socialista y bético. Bético como mis nietos.

-¿Qué ciudad conoció?

-Vivía en San Julián hasta que me casé en 1968. Los de mi generación nos casábamos muy jóvenes para tener una relación matrimonial normal, porque los novios a las diez de la noche tenían que estar en su casa. De casado he vivido en Juan XXIII, en el Cerro en dos sitios y en Alcosa, donde en los dibujos de los bloques había unos arbolitos que luego no existían. Volvimos a San Julián. No hay nada más gratificante como volver al lugar donde uno creció.

-¿El bonobús fue una revolución?

-Existía un bono de ida y vuelta que sólo funcionaba de seis a nueve de la mañana.

-Lipasam ha cumplido 30 años.

-Otro cambio espectacular en la imagen de los servicios públicos. Antes el traje de los barrenderos era gris, triste, penoso.

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