En huelga de hambre por una estafa en Marruecos

  • Un empresario sevillano lleva 31 días acampado en Santa Justa.

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El empresario sevillano Rodrigo Rodríguez, gerente de Torreblanca Construcciones, lleva 31 días en huelga de hambre en la estación de Santa Justa de Sevilla para denunciar la "extorsión, la estafa y el fraude" del que ha sido objeto por una empresa marroquí que le encargó la construcción de 415 viviendas protegidas en Tánger.

Según ha indicado Rodríguez a Europa Press, en este mes "ninguna administración se ha interesado por nosotros, nos sentimos como perros abandonados", aunque ha reconocido que lo visitó el diputado del PP Jaime Raynaud.

Con esta huelga de hambre, que tiene un carácter "indefinido" y que pretende continuar, Rodríguez quiere dar a conocer su caso, ante lo que asegura que se le adeudan cuatro millones de euros "entre material, daños y perjuicios y cantidades adeudadas por la empresa marroquí". "Pido que se pague hasta la última peseta que nos han robado", ha agregado.

Rodríguez ha explicado que alcanzó un acuerdo con la empresa marroquí Addoha para construir 415 viviendas de VPO en Tánger, de forma que a inicios de 2010 se empezó la construcción de las obras. El empresario sevillano se quejó inicialmente de que "empezaron a pagar muy tarde, a lo que la sociedad marroquí nos indicó que la recuperación de la inversión se efectuaba después del cerramiento".

En ese punto, cuando llevaban un 85% de la obra, un directivo de la empresa marroquí "nos ofreció dinero, entre 150.000 y 200.000 euros, mucho menos de lo que había invertido, con la condición de que nos marcháramos de la obra y volviéramos a España sin acabar el trabajo", algo a lo que se negó el empresario sevillano "pues no quería dejar a los proveedores sin pagar y quería acabar el trabajo". "Decían que es su forma de trabajar, iniciar una obra, tenerla al 85% y abandonarla cuando empiezan a recuperar la inversión y obtienen beneficios", ha agregado.

En ese momento, según Rodrigo Rodríguez, "al negarnos nosotros a aceptar ese dinero, nos amenazaron mediante unos matones e incluso llegaron a agredir a uno de mis compañeros", ante lo que decidieron presentar una denuncia "de urgencia" y volver a España, de forma que "nos hemos tenido que marchar de Marruecos en mayo de 2011".

Rodríguez ha lamentado la "escasa colaboración de la Embajada de España en Marruecos y la escasa ayuda recibida del Gobierno español, a pesar de que hemos denunciado este caso ante la Embajada y el Ministerio de Asuntos Exteriores". Este empresario pide que "se lleve a cabo una auditoría de carácter urgente en la Embajada sobre las empresas que invierten en Marruecos y que han tenido problemas en ese país, pues creemos que hay más casos similares al mío".

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