los invisibles

"Me iba a ir a Bilbao, pero me enamoré de una trianera"

  • Souheil Kalas Hilal. Nació en un país hoy destrozado por la guerra. Empezó Medicina en Valladolid y la acabó en Sevilla. Este otorrino sirio es socio de caseta, caballista y sevillista

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LLEGÓ a España en noviembre de 1961, el mes de la riada del Tamarguillo, pero aprovechó que el Pisuerga pasaba por Valladolid y allí empezó Medicina. Souheil Kalas Hilal (Hama, Siria, 1941) es el Sirio de Triana.

-¿Cómo viene a Sevilla?

-Me trae don José María Fernández Sánchez, profesor burgalés que me dio sobresaliente en Anatomía en Valladolid. Hice su especialidad, otorrinolaringología.

-¿Se hizo castellano?

-Descubrí la Semana Santa de Valladolid y empecé a conocer más la religión católica. En Sevilla, mi maestro quiso que le acompañara a Bilbao, pero me enamoré de una trianera. Nos casamos en cuarto de carrera y en quinto nació nuestro primer hijo.

-¿Fueron sirios a la boda?

-Todos los que estaban estudiando Medicina en Sevilla, unos cincuenta. Nos casamos en junio de 1968 en la O. A mí me daban un beso y a mi mujer la mano.

-¿Cómo es su ciudad?

-Hama es la cuarta ciudad de Siria, después de Damasco, Alepo y Homs. Es famosa por sus norias.

-Ciudades que salen ahora en los informativos...

-Por una guerra injusta propiciada por el imperialismo americano-judío. En Siria yo milité en el Baas, el Partido Socialista, y me manifesté por la igualdad y la libertad de las mujeres.

-¿Capillita o feriante?

-Primero capillita y después feriante por un grupo de amigos, todos trianeros y sevillistas. Como yo y toda mi familia, salvo mi mujer, que es bética.

-¿Cuándo les dan la caseta?

-En 1992, después de diez años en lista de espera.

-¿Cómo vivió la Expo?

-Fui secretario del pabellón de Siria y era el médico de todos los pabellones árabes, atendía a trabajadores que tenían problemas de oído o de alergias nasales.

-¿Cómo surge su vocación?

-Por un primo de mi padre que era cardiólogo y poeta.

-¿Su última visita a Siria?

-En 2010, un año antes de la guerra. Fuimos a la boda de un sobrino. Íbamos a volver en 2011 a la boda de una sobrina, pero empezó la guerra y dijeron que no fuéramos. Gracias a Dios, no he perdido a ningún familiar, pero muchos han perdido sus casas y se han refugiado en las montañas cristianas, frente al mar.

-¿El Gobierno o los rebeldes?

-El Gobierno es legítimo, pero es una dictadura que salió de un golpe de Estado al poco de llegar yo a España. Siria estaba unida a Egipto en la Unión Árabe para defender al pueblo palestino, que estaba siendo machacado por el Estado de Israel igual que Hitler hizo con los judíos.

-¿Qué recomienda de Homs?

-Allí está la tumba del caudillo Talad Eben al Halid, que derrotó a los romanos. Y un cinturón de la Virgen María.

-¿Y de Alepo?

-Era la primera ciudad comercial del país, tipo Barcelona. Los rebeldes desmontaron todas las fábricas y las llevaron a Turquía.

-¿Qué le gusta de la Feria?

-El paseo de caballos, porque soy caballista, y bailar sevillanas. Siempre me marco alguna en la caseta de Rafael Carretero.

-¿Conoce médicos judíos?

-Hay muy pocos en Sevilla, menos que sirios, palestinos o jordanos. El año pasado me dio un microictus cerebral y me operó un neurocirujano judío de Ceuta.

-¿Ha descartado volver a Siria?

-En cuanto pase esta guerra atroz con terroristas de 84 naciones. Hay entre 12.000 y 16.000 chechenos, muchos presos que han salido de las cárceles de Arabia Saudí, cuatrocientos ingleses, belgas, franceses. En la invasión de Iraq, Siria acogió en sus casas a los iraquíes desplazados. Los sirios desplazados viven en pésimo estado en tiendas de campaña.

-¿La fiesta es sinónimo de paz?

-De paz y de alegría. Mis hijos son nazarenos de la O y de la Cena, uno de ellos es costalero. Yo pertenezco a ocho hermandades de Sevilla y Sanlúcar la Mayor. Llevé a mi hijo mayor en hombros en la Feria del Prado y mi hija Sofía Yolanda nació en la primera Feria de Los Remedios. Su hermana se llama Verónica porque ese día salió en la Semana Santa.

-Era colega de especialidad de Muñoz Cariñanos...

-Nos invitábamos a las casetas. Con él y Pérez Arjona organizamos el primer congreso hispano-luso de otorrinos en el Macarena.

-¿Su paciente favorito?

-Pepe Perejil. Cuando llegaba la Semana Santa, me decía: "Mándame algo para poder cantarle a tu Cristo del Cachorro".

-¿Cree el doctor sevillista que el Betis está enfermo?

-Saldrá. Fui vecino en la Puerta de Córdoba de Julio Cardeñosa, que también vino de Valladolid.

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