Las incineraciones se triplicaron en Sevilla en los últimos 15 años

  • Dos de cada tres cadáveres que llegan al cementerio de San Fernando son enviados a los hornos de cremación · Sevilla es una de las ciudades europeas con una mayor proporción de incineraciones

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Las incineraciones se han multiplicado en el cementerio de San Fernando en los últimos años hasta el punto de que dos de cada tres cadáveres que llegan al camposanto son enviados a los hornos crematorios. Tanto ha crecido la actividad incineradora del cementerio que el Ayuntamiento tiene previsto recoger en el capítulo de inversiones la destrucción de algunas paredes que contienen sepulturas para instalar en ellas columbarios en los que guardar las cenizas de los cadáveres quemados.

El Consistorio pretende así adaptar el cementerio, fundado en 1853, a la demanda actual de una ciudadanía que opta mayoritariamente por la incineración. De hecho, Sevilla se ha convertido en una de las ciudades europeas con mayor proporción de personas incineradas sobre el total de defunciones de toda Europa. La capital andaluza ha superado en porcentaje de cremaciones a ciudades de países que cuentan con una tradición muy implantada de incinerar a los muertos.

De las 6.160 personas que perdieron la vida en la ciudad el año pasado, 4.078 fueron incineradas y 2.082 enterradas, según los datos facilitados a este periódico por la Delegación de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Sevilla. Esto supone que el 66% de los cadáveres tratados en el cementerio fueron quemados. En lo que va de año, fallecieron en total 2.907 personas. Los familiares optaron por la incineración en 1.903 casos y por la inhumación en 1.004, según los datos actualizados hasta el 15 de junio.

La estadística comparada de los últimos quince años confirma el espectacular incremento de las incineraciones. En tan sólo tres lustros el número de cadáveres que fueron destruidos en los hornos del cementerio de San Fernando casi se ha triplicado. Si en 1994 fueron incineradas 1.492 personas, en 2008 se llegó a las 4.078 cremaciones. En este período la evolución fue casi siempre al alza. Los años 2003 y 2004 fueron los que registraron un mayor número de incineraciones, con 4.256 y 4.162, mientras que en los ejercicios siguientes se experimentó una leve bajada. De nuevo en 2008 se volvieron a superar los cuatro millares de cremaciones.

De los 4.078 restos incinerados en 2008, 2.429 pasaron a ser custodiados por la familia, lo que supone un 62,67% del total. El resto quedó depositado en las instalaciones del cementerio. La proporción es muy similar en los primeros seis meses de 2009, periodo en el que se quemaron 1.903 cadáveres y se devolvieron a la familia los restos de 1.178. Estos datos reflejan la necesidad de ampliar la zona de columbarios -en la que ya trabaja el Ayuntamiento- ya que más de un millar de restos quedan depositados en el camposanto cada año.

Si se toma una referencia más antigua, el porcentaje de crecimiento de la actividad de los hornos se dispara. En 1987, año en el que se instaló el primer horno en el cementerio de Sevilla, fueron incineradas 211 personas. Al año siguiente 368 y no se superó la barrera de las mil incineraciones hasta 1992. Es decir, que el número de cremaciones se ha multiplicado por 20 en los 31 años que esta práctica se lleva celebrando en el camposanto sevillano.

El Ayuntamiento también ha elaborado un estudio de la evolución de las defunciones por meses. En este informe se constata el incremento de las muertes en los meses de invierno, relacionadas sobre todo con el frío como causa de agravamiento de las enfermedades crónicas. Enero fue el mes con más muertes en Sevilla a lo largo del año pasado, con 625 defunciones. Le siguen diciemnre, con 596, y febrero, con 564. Salvo julio, que se cerró con 521 óbitos, los meses de verano fueron los que menos fallecimientos registraron. Septiembre fue el mes más benigno, con 442 fallecidos; seguido de agosto y octubre, ambos con 455.

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