Los ingresos en la hostelería bajan un 40% en Semana Santa debido a la lluvia

  • Bares y restaurantes apenas rentabilizan la inversión realizada para estas fechas. Sevilla deja de ser destino único en estas vacaciones para integrarse en circuitos con otras ciudades.

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La lluvia que ha afectado a la mitad de las cofradías ha dejado también huérfanos de clientes a muchos bares tras realizar una importante inversión de cara a la Semana Santa, sin duda, una de las fechas más importantes para el sector hostelero de la ciudad. La ausencia de cortejos en la calle ha impedido que los ingresos alcanzaran las cifras de años con una climatología favorable, algo que en la ciudad hispalense no se recuerda desde 2010.

El trienio negro de la Semana Santa pasa factura en los establecimientos hosteleros. El presidente de la asociación que representa a este sector, Pedro Sánchez-Cuerda, reconoció este domingo a este periódico que desde 2010 no se logran los beneficios que solían registrarse en esta celebración debido al mal tiempo. Según Sánchez-Cuerda, las Semanas Santas lluviosas suponen un 40% menos de ingresos que una acompañada de buen tiempo. "El hecho de que no haya cofradías en las calles por la inestabilidad meteorológica afecta de manera muy negativa a este sector, en el que también miramos al cielo cuando llegan estas fechas", recuerda el presidente de los hosteleros, quien destaca que la incidencia de las jornadas ha sido muy distinta dependiendo del número de cortejos que se podían presenciar. Los peores días fueron el Martes y Viernes Santo, cuando no salió ningún paso. De hecho, la penúltima jornada de la Semana Santa hubo bares que cerraron ante la previsión de una mínima afluencia de clientes.

Las cajas registradoras también se resintieron el Domingo de Ramos, en el que, al menos, pudieron salvarse las primeras horas de la jornada antes de que apareciera el aguacero que cayó sobre las cinco de la tarde. Por contra, las jornadas más beneficiosas fueron en las que sí hubo cofradías: Lunes, Miércoles, Jueves y Sábado Santo. Este último día fue bastante generoso en cuanto a los ingresos en comparación con otros años en los que hubo menor presencia de público.

Pese a ello, Sánchez-Cuerda advierte que "difícilmente" se ha podido rentabilizar la inversión realizada, tanto en el abastecimiento de víveres como en el refuerzo de la plantilla (camareros y personal de cocina) para atender el incremento de clientes que se produce en caso de que no haya precipitaciones. "Este personal se contrata para toda la semana los días previos y ya son muchos dueños de bares los que intentan demorarlo lo más posible hasta conocer las previsiones meteorológicas. Después de tres años de lluvia nadie quiere asumir riesgos", aclara el presidente de la asociación de hosteleros.

El propio alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha lamentado la incidencia que la lluvia ha tenido en los bares. No en vano, Sánchez-Cuerda recordó este domingo que, según un estudio de la Hispalense, una Semana Santa con pleno de cofradías genera unos beneficios totales de 17 millones de euros en la hostelería, cifra que cada vez es más difícil alcanzar en una celebración marcada desde 2011 por el agua.

Una de las quejas de los consumidores en esta fecha es la eliminación de la tapa en muchos establecimientos en los que sólo se sirven raciones, pese a ser una modalidad gastronómica muy demandada por turistas y sevillanos. Para el representante de los hosteleros, esta supresión obedece al "taponamiento" que se produce en las cocinas de muchos bares donde se busca una mayor agilidad con platos de mayor cantidad y para grupos.

En cuanto a los hoteles, a falta de que la asociación que representa al sector presente el balance de la Semana Santa, las expectativas que auguraban los propietarios de los establecimientos parecen cumplirse, por lo que la media de ocupación de estos siete días no superará el 70% de las plazas ofertadas. En ese sentido, hay que tener en cuenta que las reservas de última hora eran la principal posibilidad que los hoteleros barajaban para aumentar dicho porcentaje, un logro con el que han podido dar al traste las malas predicciones meteorológicas para toda la semana.

Carlo Suffredini, director del Alfonso XIII -uno de los hoteles de referencia- detalló que el emblemático establecimiento ha tenido un 80% de ocupación durante la Semana Santa, cifra similar a la de otros años. Suffredini destaca que la mayoría de los clientes han sido extranjeros, en detrimento de los nacionales, y que buena parte de los turistas que visitan Sevilla en esta fecha lo hacen dentro de un circuito que incluye la estancia en otras ciudades, por lo que la capital andaluza pierde fuerza como destino único en Semana Santa.

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