Los ingresos del ocio nocturno caen hasta un 35% por la crisis

  • Los empresarios destacan la caída de las consumiciones: si antes la media por persona era de dos copas, ahora es una · El Consistorio amplía una hora la apertura de las terrazas y las equipara con las discotecas

No sólo la celebración de botellonas merma los ingresos de los empresarios del ocio nocturno. También la crisis ha modificado el comportamiento de los consumidores cuando éstos salen de noche hasta el punto de que si antes una persona se tomaba de media dos copas en cada escapada nocturna, ahora pocas veces rebasa la medida de un trago largo, concretamente 1,2 copas, según marcan las estadísticas elaboradas por el sector y ratificadas por los portavoces de las asociaciones hispalenses de salas de fiesta y espectáculos (Apefise) y de terrazas, bares de copas y discotecas (Tebadis). El negocio de pubs, terrazas y discotecas también se resiente por el aumento de las cenas de amigos en casa y la reducción de las noches de movida por semana: al igual que las copas, la mayoría de los jóvenes que antaño salían jueves, viernes y sábados como norma común han comenzado a alternar las escapadas a una media de dos por semana, hasta donde alcanza el bolsillo.

Bares de copas, pubs y discotecas han visto cómo sus ventas han retrocedido hasta un 35% en los dos últimos años en Sevilla, capital que, según un estudio elaborado por la Asociación Nacional de Empresarios por la Calidad del Ocio, encabeza el listado de ciudades que registran las mayores caídas de los ingresos derivados del ocio nocturno. La causa de dicho retroceso sería la crisis económica, que ha traído nuevos hábitos de consumo, según apunta la citada patronal. Entre ellos, la reducción del número de consumiciones, que han caído un 33%.

Otro nuevo hábito o costumbre recuperada es la organización de más cenas y encuentros en casas de amigos, con el fin de ahorrar dinero en las salidas. Las barbacoas en las azoteas y las copas a la luz de la luna dan fe de ello, sin olvidar el fenómeno de la botellona, que se ha ido extendiendo gradualmente por varias ciudades españolas y que ahora en verano vuelve a generar problemas de convivencia.

El presidente de la asociación sevillana Apefise, Enrique Fernández, sostiene que las ventas han caído por encima del 20% como consecuencia directa de la crisis, ya que, a su juicio, el fenómeno de la botellona tiene cierta estacionalidad y se recrudece más en invierno. "Las terrazas de verano tienen un público más fiel que los negocios de ocio nocturno que funcionan en invierno, por eso hay menos quejas por celebración de botellonas", aduce este empresario. Fernández recalcó que la gente sigue saliendo durante las noches de verano, pero toma menos copas que antes. "Ya raramente te encuentras con terrazas que reparten invitaciones con consumiciones o chupitos gratis, como sí ocurría años anteriores", agregó.

Aunque el informe nacional destaca que los bares de copas de determinadas capitales, mayoritariamente en las zonas de costa, también ven su negocio amenazado por la mayor presencia de lateros en las zonas de ocio nocturno -personas que ofrecen en plena vía pública latas de bebidas y cerveza a los transeúntes normalmente al precio de un euro-, el portavoz de Apefise precisa que en Sevilla no hay gran incidencia del fenómeno: "Sí es cierto que hay empresarios de terrazas y discotecas que autorizan la instalación de vehículos para la venta ambulante de bocadillos en los alrededores, pero nada más".

En todo caso, la caída de la facturación nacional en un 22% ha significado que se han dejado de ingresar 2.200 millones de euros, según fuentes de la asociación del sector. Además, en los últimos dos años cerca de 15.000 personas han perdido su puesto de trabajo -de las 250.000 que trabajaban en el sector antes de la crisis-, explican los empresarios del ocio nocturno.

Según el citado informe, la facturación anual aproximada del sector es de 10.000 millones de euros, incluidos los bares de copas, pub y discotecas, que suponen 25.000 establecimientos.

No obstante, el descenso de la facturación no ha sido homogéneo. Así, las ventas han caído hasta un 30% en el caso de los establecimientos que cobran entrada. Muchos de ellos, para captar clientela, colocan ahora el cartel de entrada libre.

La asociación de Empresarios por la Calidad del Ocio indica que Sevilla sufre la mayor caída en las ventas, cerca de un 35%, mientras que Madrid cae un 15%. Según apunta el presidente del colectivo, Dionisio Lara, la crisis ha tenido "una influencia radical en el consumo de actividades recreativas".

Para paliar los efectos de la caída del consumo, en algunas comunidades los empresarios del sector han solicitado una ampliación de horarios para este verano: media hora más para los bares y una hora más para las discotecas. Dichas peticiones han sido atendidas parcialmente. En Sevilla, sin ir más lejos, cuentan con la autorización del Ayuntamiento, que ha permitido extender una hora más la apertura de estos negocios equiparándolos con las discotecas. De domingos a jueves, las terrazas de verano de la capital andaluza pueden estar funcionando hasta las seis de la madrugada, más media hora para el desalojo del local. Los viernes, sábados y vísperas de festivos, el horario de cierre llega hasta las siete de la mañana, más media hora para proceder al desalojo.

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