La falta de intercambiadores lastra el transporte público de Sevilla y su área

  • El modelo está a un abismo de Madrid y Valencia, que conectan sus sistemas desde hace décadas

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El segundo Foro de Infraestructuras organizado ayer por el PP de Sevilla, en esta ocasión sobre los intercambiadores de transporte público, sirvió para corroborar el atraso que sufre Sevilla y su área metropolitana en gestión y planificación del transporte en comparación con otras grandes ciudades españolas. La situación es achacable en la capital al Ayuntamiento de Sevilla y, en el área metropolitana, a la administración autonómica, ya que la Junta preside el Consorcio Metropolitano de Transportes de Sevilla encargado de garantizar la conexión de la capital con los municipios. La crisis y el recorte presupuestario complican la solución.

La organización del foro, a cargo del diputado andaluz y aparejador Jaime Raynaud, trajo como ponentes a los responsables de Tráfico de Madrid y Valencia, quienes explicaron que llevan décadas invirtiendo para conectar todos sus transportes públicos con el objetivo de facilitar e incentivar la movilidad de sus habitantes. Y así sucede. Esos nudos donde convergen todos los transportes en Madrid acogen a un millón de pasajeros al día: el 20% del total de la movilidad diaria, según Javier Aldecoa, del Consorcio Regional de Transportes. La gran ventaja de Madrid es que un abono de transporte permite usarlos todos con una tarjeta única, como sucede en Barcelona.

En Valencia, la interconexión de las líneas de transporte (Metro, Cercanías, tranvía, bicis) mueve a 180 millones de pasajeros al año. El sistema de bicis públicas es imbatible: 105.000 usuarios.

En Sevilla, sin embargo, hay dos intercambiadores: en el Prado (Metro-tranvía-autobuses-bici) y en San Bernardo (Metro-tranvía-cercanías-autobuses-bici) que mueven 50.000 y 30.000 viajeros al día, según datos del delegado de Movilidad, Demetrio Cabello, y el responsable de las empresas municipales, Manuel Torreglosa. Al año son 29 millones de viajeros: el doble de los 14 millones de la línea 1 del Metro, la única en marcha de las cuatro proyectadas.

A la capital le faltan intercambiadores clave en estaciones principales de tren y autobús: Santa Justa y Plaza de Armas, así como en el aeropuerto. En estos puntos deberían converger todos los transportes y ni siquiera llegan trenes ni Metro al aeropuerto. La llegada del tranvía a Santa Justa fue un deseo expresado por los dos dirigentes sevillanos, pero no se hará "por falta de presupuesto y porque la prioridad es recuperar primero los autobuses urbanos". El concejal Cabello felicitó a Madrid y Valencia por sus avances en transporte y culpó a la Junta del atraso en transportes de Sevilla.

La situación es peor en el área metropolitana de Sevilla, donde no existen intercambiadores, sólo hay una línea de Metro de 18 kilómetros y el Cercanías no conecta con el Metro. El intercambiador construido en Ciudad Expo de Mairena del Aljarafe lleva años cerrado y sin uso por parte del Consorcio Metropolitano de Transportes, razón por la que el Ayuntamiento mairenero quiere rescatarlo para darle una función.

En Madrid, los intercambiadores atraen a millones de pasajeros al conectar todos los transportes. Atocha se lleva la palma con sus 125 millones de pasajeros anuales, seguida por Moncloa (67 millones), Nuevos Ministerios (63 millones) y Plaza de Castilla (50 millones). Madrid construyó un sistema radial de intercambiadores en cada entrada de la ciudad en los puntos más demandados, subterráneos para ganar espacio arriba y con 400 millones de euros.

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