El 35% de las inversiones de 8 años se pagaron con préstamos

  • Lipasam invirtió casi 87 millones para afrontar el crecimiento de la ciudad

El principal motivo que ha llevado a la empresa municipal de limpieza a una situación financiera especialmente delicada ha sido, según sus responsables, el elevado ritmo de inversión que ha mantenido debido a la expansión de la ciudad, mientras que las transferencias municipales crecían en un porcentaje muy inferior y hacían obligatorio acudir a los bancos para obtener los fondos necesarios para cubrir los nuevos servicios que iban surgiendo.

Entre los años 2000 y 2007, Lipasam ha invertido más de 86,9 millones de euros, de los que más de 30 millones han tenido que ser financiados a partir de créditos bancarios. Del resto, 40,7 millones salieron las subvenciones solicitadas por los responsables de la empresa -básicamente fondos europeos-, mientras que los 16,1 millones restante procedieron de ampliaciones de capital realizadas por el Ayuntamiento de Sevilla. Un informe de la empresa señala que las transferencias presupuestarias anuales, en una media del 6%, no eran "suficientes para absorber tanto los incrementos en el viario de la ciudad, como los incrementos en cantidad y calidad de los servicios que Lipasam presta a la ciudad".

La mayor parte de estas inversiones (más de 35 millones de euros) corresponden al apartado de instalaciones, con importantes partidas también para elementos de transporte (15,5 millones de euros) o maquinaria y utillaje (8,8 millones). Desde la empresa señalan que "la evolución de la ciudad en estos ocho años, y de los servicios que Lipasam le presta, han experimentado unos incrementos en todas las ratios, verdaderamente espectaculares, con los consiguientes incrementos de los costos".

Es el caso, como ejemplo básico, del número de kilómetros de viales con tratamiento de limpieza, que se han incrementado en este periodo en un 30% o el aumento, más importante aún, de la recogida selectiva de residuos e un 90%, lo que ha incrementado de forma importante los costos de esta actividad tanto en personal nuevo como en medios técnicos necesarios, mientras que los residuos orgánicos han crecido únicamente un 7%. También han aumentado hasta un 29% las horas empleadas en la realización de "limpiezas especiales de los eventos que se celebran en la ciudad, atención a zonas afectadas por la botellona, la realización de servicios de intervención rápida, limpieza de fachas y otras actuaciones". También se han construido diversos puntos limpios o centrales de recogida neumática.

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